El equipo dirigido por Sergio Scariolo se enfrentó a un inicio difícil, donde la defensa del Dubai, liderada por Filip Petrusev y Dwayne Bacon, complicó el ataque blanco, permitiendo a los visitantes tomar una ventaja significativa. Sin embargo, el Real Madrid se recuperó gracias a su espíritu combativo, comenzando el tercer cuarto con un parcial de 11-0.
Los jugadores clave, como Facundo Campazzo y Mario Hezonja, mostraron su calidad, llevándolo a igualar el marcador y posteriormente tomar la delantera. La atmósfera vibrante del Movistar Arena fue determinante, ya que cada canasta merengue era celebrada con fervor por los aficionados.
Medios internacionales han destacado esta remontada como un claro ejemplo del carácter resiliente del Real Madrid en competiciones europeas.
