El dólar sube y se reafirma como refugio ante la crisis de Irán

El dólar sube frente al euro. (Fuente externa)
El entorno global de flujos de capital también se ve alterado, disminuyendo el apetito por el riesgo debido a las altas expectativas de precios energéticos
En medio de la escalada bélica entre Estados Unidos, Israel e Irán, el dólar estadounidense ha vuelto a consolidarse como un activo refugio en los mercados globales. Tras los recientes ataques que tuvieron lugar el fin de semana y el consiguiente aumento del precio del petróleo, los inversores han girado su atención hacia el billete verde, lo que ha propiciado su apreciación frente a las principales divisas.

En la apertura asiática, el euro ha sufrido una caída del 0,3%, ampliando así sus pérdidas, y el cruce euro/dólar se cotiza actualmente en 1,1692, con un descenso acumulado del 1%. El franco suizo ha mostrado un desempeño notable, alcanzando su nivel más alto frente al euro desde 2015. Por su parte, la libra esterlina y el dólar australiano también ceden más de un 0,5%, lo que indica la vulnerabilidad de las economías que dependen de la energía importada. El precio del crudo ha aumentado un 9%, convirtiéndose en el principal vector del shock geopolítico hacia los mercados financieros.

Desde ING, analistas destacan que el impacto en las divisas ha sido "relativamente contenido", pero inequívocamente favorable al dólar. Señalan tres factores clave que explican esta dinámica. Primero, la geometría energética: mientras que Estados Unidos es un gran productor de energía, Europa y gran parte de Asia dependen de importaciones, deteriorando sus términos de intercambio. Segundo, el contexto monetario, que complica la estrategia de la Reserva Federal para alcanzar su objetivo de inflación del 2%. La posibilidad de que se retrasen recortes de tipos beneficia al dólar por su diferencial.

Finalmente, el entorno global de flujos de capital también se ve alterado, disminuyendo el apetito por riesgo debido a las altas expectativas de precios energéticos y tasas más elevadas en Estados Unidos. Mientras tanto, el oro se acerca a los 5.400 dólares por onza y los bonos del Tesoro estadounidense están recibiendo flujos de refugio, aunque la prolongación del conflicto podría mantener la volatilidad en los mercados.