Un joyero de Dubái crea trofeo de la Copa del Mundo con 900 diamantes
01 de julio de 2026 (10:19 h.)
La pieza final, valorada en cerca de 300.000 dirhams, combina la imaginación infantil con la excelencia artesanal
Lo que comenzó como un gesto de agradecimiento en un hogar de Dubái se ha transformado en un símbolo de creatividad y artesanía futbolística. Hemant Karamchandani, propietario de Passion Jewellers, convirtió el juguete de su hijo en una obra maestra: un trofeo de la Copa Mundial chapado en oro e incrustado con 900 diamantes.
En declaraciones al diario Khaleej Times, el joyero explicó que la inspiración surgió mientras observaba a su hijo construir un modelo de Lego en su sala de juegos. “Quería reconocer su esfuerzo y hacerlo sentir apreciado, así que decidí darle mi toque personal”, reveló Karamchandani.
El proyecto, que tomó casi un mes en completarse, incluyó un meticuloso proceso de creación en su fábrica, desde moldes en cera hasta la inserción manual de los diamantes. La pieza final, valorada en cerca de 300.000 dirhams, combina la imaginación infantil con la excelencia artesanal.
Más allá de su impresionante diseño, el trofeo busca inspirar a las nuevas generaciones. “Planeamos mostrarlo en escuelas y academias de fútbol de Emiratos Árabes Unidos. Es mi sueño que encuentre un lugar en el Museo del Futuro”, afirmó el joyero, quien lleva 25 años trabajando en Dubái.
La obra, realizada en paralelo a la emoción mundial por el fútbol, refuerza la reputación de Dubái como epicentro de creatividad e innovación. “Este proyecto es un homenaje al potencial ilimitado de Dubái y a los sueños que pueden hacerse realidad con dedicación y fe”, concluye Karamchandani.
El joyero, conocido por diseños extravagantes como zapatos y esculturas de lujo, asegura que esta creación refleja no solo su pasión por el arte, sino también el poder transformador de un simple momento familiar.
En declaraciones al diario Khaleej Times, el joyero explicó que la inspiración surgió mientras observaba a su hijo construir un modelo de Lego en su sala de juegos. “Quería reconocer su esfuerzo y hacerlo sentir apreciado, así que decidí darle mi toque personal”, reveló Karamchandani.
El proyecto, que tomó casi un mes en completarse, incluyó un meticuloso proceso de creación en su fábrica, desde moldes en cera hasta la inserción manual de los diamantes. La pieza final, valorada en cerca de 300.000 dirhams, combina la imaginación infantil con la excelencia artesanal.
Más allá de su impresionante diseño, el trofeo busca inspirar a las nuevas generaciones. “Planeamos mostrarlo en escuelas y academias de fútbol de Emiratos Árabes Unidos. Es mi sueño que encuentre un lugar en el Museo del Futuro”, afirmó el joyero, quien lleva 25 años trabajando en Dubái.
La obra, realizada en paralelo a la emoción mundial por el fútbol, refuerza la reputación de Dubái como epicentro de creatividad e innovación. “Este proyecto es un homenaje al potencial ilimitado de Dubái y a los sueños que pueden hacerse realidad con dedicación y fe”, concluye Karamchandani.
El joyero, conocido por diseños extravagantes como zapatos y esculturas de lujo, asegura que esta creación refleja no solo su pasión por el arte, sino también el poder transformador de un simple momento familiar.