La Policía de Dubai dispara cañones conmemorando el iftar de Ramadán
19 de febrero de 2026 (09:44 h.)
En Emiratos Árabes Unidos, el mes sagrado es un tiempo de profunda espiritualidad, no solo para la diversa comunidad musulmana del país, sino también para los millones de expatriados que residen en él
Con la llegada del mes sagrado de Ramadán, el emblemático Cañón Móvil de la Policía de Dubai recorre los lugares más emblemáticos de la ciudad, rindiendo homenaje a una tradición que ha perdurado por generaciones. En este contexto, el cañón estará estacionado en el Parque Zabeel hoy para marcar el momento del Iftar, la comida que rompe el ayuno diario.
En Emiratos Árabes Unidos (EAU), Ramadán es un tiempo de profunda espiritualidad, no solo para la diversa comunidad musulmana del país, sino también para los millones de expatriados que residen en él. Muchos de estos residentes, provenientes de diversas creencias y culturas, encuentran en este mes una oportunidad para acercarse a las costumbres locales.
Tradicionalmente, la ruptura del ayuno se celebra con un disparo de cañón, que acompaña a los cánticos de los almuecines desde las mezquitas, creando un ambiente cargado de emoción. Este instante especial congrega a decenas de personas en torno al cañón, quienes comparten la experiencia de este singular ritual. Tras el estruendo, resuenan voces en el aire: "Alláh es más grande / Testifico que no hay más que un Dios / Testifico que Muhammad es mensajero suyo / Venid a la oración / Venid a la victoria / No hay dios sino el Dios".
En Emiratos Árabes Unidos (EAU), Ramadán es un tiempo de profunda espiritualidad, no solo para la diversa comunidad musulmana del país, sino también para los millones de expatriados que residen en él. Muchos de estos residentes, provenientes de diversas creencias y culturas, encuentran en este mes una oportunidad para acercarse a las costumbres locales.
Tradicionalmente, la ruptura del ayuno se celebra con un disparo de cañón, que acompaña a los cánticos de los almuecines desde las mezquitas, creando un ambiente cargado de emoción. Este instante especial congrega a decenas de personas en torno al cañón, quienes comparten la experiencia de este singular ritual. Tras el estruendo, resuenan voces en el aire: "Alláh es más grande / Testifico que no hay más que un Dios / Testifico que Muhammad es mensajero suyo / Venid a la oración / Venid a la victoria / No hay dios sino el Dios".