martes 17/5/22

El reencuentro en Dubai con su pasado árabe de la chilena Mónica Zalaquett

La ministra de la Mujer y la Equidad de Género asegura que “la comunidad árabe tiene en Chile un rol importantísimo”
Mónica Zalaquett en Dubai (1)
La ministra de Estado Maitha al Shamsi, asesora de la jequesa Fátima bin Mubarak, Madre de la Nación, en su encuentro con la ministra chilena de la Mujer, Mónica Zalaquett, acompañada por el embajador Jorge Daccarett. (Cedida)

Al frente de una delegación de siete empresarias y comprometida por una intensa agenda en su primera visita oficial a Emiratos Árabes Unidos, Mónica Zalaquett Said, ministra de la Mujer y la Equidad de Género de Chile, está viviendo estos días en el país del Golfo un reencuentro con su pasado familiar. Zalaquett, en declaraciones a EL CORREO DEL GOLFO, puso de manifiesto que es descendiente de una familia de origen libanés y palestino, que emigró a Latinoamérica hace más de un siglo.

“Mi abuelo paterno era de Líbano. Y mis bisabuelos, por parte de mi mamá, eran de Belén”, reveló la titular de la cartera ministerial. Ambas familias integraban la comunidad árabe cristiana, que, a finales del siglo XIX y principios del XX, protagonizaron una masiva oleada de emigrantes que huyeron del imperio otomano para escapar de la discriminación religiosa y la penuria económica, tal como publicó el viernes pasado este diario digital en un amplio reportaje elogiado por la propia ministra.

En Chile, la comunidad árabe tiene un papel protagonista en la política, en la academia y también entre el empresariado

“En Chile, la comunidad árabe tiene un papel protagonista en la política, en la academia y también entre el empresariado”, explicó Zalaquett. De hecho, su propio abuelo paterno levantó un meritorio conglomerado empresarial, con sede en Bolivia, Perú, Argentina y Chile. Diversos cálculos cifran en casi 20 millones las personas de origen árabe que se establecieron hace ya más de un siglo en un buen puñado de países sudamericanos. Brasil lidera, con 12 millones, la influyente comunidad árabe latinoamericana. Y Chile cuenta con la colonia palestina más numerosa de todo el planeta fuera del mundo árabe, con 500.000 personas.

“Los descendientes árabes en Chile han creado empresas y tienen un rol importantísimo en la academia y en la sociedad. Hay un porcentaje muy alto de alcaldes que son árabes. Y allí se dice que en cada pueblo hay una iglesia, una plaza y un paisano [un árabe]”, señaló Zalaquett. En un perfil de la ministra publicado por este periódico en marzo pasado, Zalaquett ya señaló que se sentía “muy orgullosa de provenir del mundo árabe”. “Creo que de alguna manera”, añadió entonces, “nuestras raíces son bien características y en Latinoamérica sobresalen. Somos personas muy de piel, muy cariñosas, de mucho esfuerzo, que creemos en la perseverancia, pero también muy agradecidas con los países que nos acogen”.

Mónica Zalaquett -de rosa- en el Pabellón de Emiratos en Expo Dubai. (Cedida)Mónica Zalaquett -de rosa- en el Pabellón de Emiratos en Expo Dubai. (Cedida)

La segunda generación de emigrantes árabes en Latinoamérica ya perdió mayoritariamente el idioma, también como una forma de esquivar la “turcofobia” que se generó en las primeras décadas. Los emigrantes palestinos, sirios y libaneses que llegaron en oleadas sucesivas a Sudamérica eran tildados como los “turcos” porque todos portaban pasaporte otomano. Con el paso de los años y su paulatino éxito empresarial, la comunidad árabe fue integrándose en las sociedades de acogida y hoy se han convertido en un respetado grupo social bien posicionado.

En esta vuelta a su pasado, que se prolongará hasta el próximo sábado, fecha de su regreso a Chile, Zalaquett ya ha mantenido destacados encuentros, como es el caso del que ha llevado a cabo con la ministra de Estado Maitha al Shamsi, asesora de la jequesa Fátima bin Mubarak, Madre de la Nación y esposa del fundador de Emiratos Árabes, el jeque Zayed

En Chile se dice que en cada pueblo hay una iglesia, una plaza y un paisano [un árabe]”

Mónica Zalaquett también tuvo hace algunos años la oportunidad de viajar por primera vez a Belén, la ciudad de sus bisabuelos maternos, como integrante de una comisión de diputados y senadores chilenos. En aquella ocasión, vivió el emocionante privilegio de conocer la casa de sus antepasados, que aún se mantenía en pie. “Ese viaje me marcó profundamente, no solo por conocer las tierras de mis abuelos sino para entender mejor muchos de los conflictos que se viven allá; y marcó un punto de inflexión en mi relación con Oriente Medio”, desveló..

Precisamente, el embajador chileno en Emiratos, Jorge Daccarett, que acompaña a la ministra en su recorrido por Emiratos Árabes, también tiene ascendencia árabe. Tal como narró en primera persona el pasado viernes en este reportaje, sus abuelos maternos provienen igualmente de Belén, mientras que su línea de ascendencia materna tiene orígenes sirios. Daccarett forma parte, además, de una fundación de estudios sobre la diáspora palestina que ha logrado recomponer las redes parentales de miles de emigrantes diseminados por América Latina, gracias a que recuperaron el archivo de la Iglesia de la Natividad, en Belén, con las partidas de nacimiento desde 1632.   

El reencuentro en Dubai con su pasado árabe de la chilena Mónica Zalaquett
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