9 de junio de 2026, 8:38
El emirato de Sharjah ha logrado un avance significativo en la agricultura de desierto al cultivar con éxito trigo de alta calidad proteica, superando los promedios mundiales tanto en producción como en capacidad nutricional. Según fuentes oficiales, las plantas de segunda generación de la variedad local alcanzaron un contenido proteico récord del 19,3%, muy por encima de los estándares globales que oscilan entre el 10 y 15%.
El director del Centro de Estudios de Ginebra, Fadel Al-Zoubi, destacó que algunas plantas produjeron hasta ocho espigas cada una, superando el límite mundial establecido de siete. Este progreso refleja la efectividad de los programas de selección genética y preservación de rasgos deseables para mejorar la resistencia y productividad del trigo en condiciones áridas.
El proyecto se apoya en un sistema integrado que combina agricultura de precisión, inteligencia artificial, sensores terrestres e imágenes satelitales para optimizar el riego y minimizar el consumo hídrico, logrando incrementar la productividad entre un 20 y 40% y disminuir el uso de agua en un 30%. Estas innovaciones reflejan el compromiso de Sharjah con la autosuficiencia alimentaria sostenible.
Al-Zoubi subrayó que esta experiencia es un ejemplo pionero en el mundo árabe y una plataforma regional para el desarrollo de variedades resistentes ante el cambio climático y la sequía. En un contexto global de tensiones geopolíticas y desafíos climáticos, el modelo de Sharjah ofrece una alternativa viable para garantizar la seguridad alimentaria mediante tecnología avanzada y gestión eficiente de recursos.
El director del Centro de Estudios de Ginebra, Fadel Al-Zoubi, destacó que algunas plantas produjeron hasta ocho espigas cada una, superando el límite mundial establecido de siete. Este progreso refleja la efectividad de los programas de selección genética y preservación de rasgos deseables para mejorar la resistencia y productividad del trigo en condiciones áridas.
El proyecto se apoya en un sistema integrado que combina agricultura de precisión, inteligencia artificial, sensores terrestres e imágenes satelitales para optimizar el riego y minimizar el consumo hídrico, logrando incrementar la productividad entre un 20 y 40% y disminuir el uso de agua en un 30%. Estas innovaciones reflejan el compromiso de Sharjah con la autosuficiencia alimentaria sostenible.
Al-Zoubi subrayó que esta experiencia es un ejemplo pionero en el mundo árabe y una plataforma regional para el desarrollo de variedades resistentes ante el cambio climático y la sequía. En un contexto global de tensiones geopolíticas y desafíos climáticos, el modelo de Sharjah ofrece una alternativa viable para garantizar la seguridad alimentaria mediante tecnología avanzada y gestión eficiente de recursos.
