Arabia Saudí e Irán intensifican conversaciones mientras Omán urge a liberar el Estrecho de Ormuz

El ministro de Exteriores de Omán y el secretario general de la Organización Marítima internacional. (X)
La evolución de los diálogos y gestos diplomáticos será clave para la estabilidad en una región marcada por tensiones geopolíticas y desafíos estratégicos
Los ministros de Asuntos Exteriores de Arabia Saudita e Irán mantuvieron este lunes una conversación telefónica en la que abordaron los recientes acontecimientos en Oriente Medio y los esfuerzos diplomáticos en curso, informó el Ministerio saudí. El príncipe Faisal bin Farhan bin Abdullah dialogó con su homólogo iraní, Abbas Araghchi, sobre las negociaciones entre Irán y Estados Unidos y compartieron sus puntos de vista sobre la situación.

En un contexto de creciente tensión, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, aseguró que las fuerzas armadas de ese país están preparadas para responder a cualquier agresión. "Una mala estrategia y las malas decisiones siempre conducen a malos resultados; el mundo ya lo entiende", advirtió en un mensaje publicado en X, aludiendo a las recientes declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien alertó sobre la fragilidad del alto el fuego en la región.

Se espera que Trump visite Pekín este miércoles, donde se reunirá con el presidente chino Xi Jinping y discutirá, entre otros asuntos, la situación con Irán. Por su parte, el portavoz iraní Baghaei comentó que China podría usar esta visita para contrarrestar las presiones de Washington y promover la paz y estabilidad regionales.

Paralelamente, Omán expresó su preocupación por la situación en el Estrecho de Ormuz. El ministro de Exteriores omaní, Badr Albusaidi, tras reunirse con el jefe de la Organización Marítima Internacional, Arsenio Domínguez, insistió en la necesidad urgente de liberar de manera segura a los barcos retenidos en esa vía estratégica. Albusaidi destacó la importancia del respeto al derecho internacional y la soberanía marítima, e hizo un llamado a impulsar una iniciativa humanitaria en cooperación con los países ribereños.

La evolución de estos diálogos y gestos diplomáticos será clave para la estabilidad en una región marcada por tensiones geopolíticas y desafíos estratégicos.