Irán aún no acepta las "líneas rojas" de Trump y la opción militar se mantiene

Barco con bandera de Irán surca las aguas del Estrecho de Ormuz. (EL CORREO)
La incertidumbre sobre el futuro de las negociaciones se acentúa, ya que algunos funcionarios expresan dudas acerca de cuándo el presidente estadounidense decidirá si continuar con la vía diplomática o proceder a una intervención militar
El vicepresidente de los Estados Unidos, J.D. Vance, declaró el martes en una entrevista con Fox News que la falta de disposición de Irán para aceptar las "líneas rojas" establecidas por el presidente Donald Trump es evidente, y reafirmó que la opción militar sigue siendo viable. Según información del Wall Street Journal, Washington ha solicitado a Teherán el cese del enriquecimiento de uranio.

Vance destacó que, aunque hubo avances durante las conversaciones de este martes —con un compromiso iraní de presentar un texto para abordar divergencias en un plazo de dos semanas—, persisten significativas diferencias entre ambas partes. El funcionario estadounidense resaltó la importancia de impedir que Irán obtenga un arma nuclear, ya sea a través de negociaciones diplomáticas o mediante otros métodos.

En medio de estas tensiones, el despliegue militar estadounidense en la región también se intensifica, con el portaaviones USS Abraham Lincoln actualmente estacionado en el Golfo Arábigo y la llegada inminente del USS Gerald Ford. Estados Unidos está reforzando su capacidad militar en Oriente Medio, incluyendo el envío de varias aeronaves.

Por otro lado, la incertidumbre sobre el futuro de las negociaciones se acentúa, ya que algunos funcionarios expresan dudas acerca de cuándo el presidente Trump decidirá si continuar con la vía diplomática o proceder a una intervención militar. La situación se complica aún más dado el historial reciente de acciones militares rápidas, como los ataques de junio pasado a instalaciones nucleares iraníes.

Expertos en relaciones internacionales advierten que, aunque se podrían alcanzar acuerdos limitados, la posibilidad de un conflicto armado continúa siendo mayor que un entendimiento duradero, dada la profunda brecha entre las posiciones de Washington y Teherán.