Estados Unidos bombardea objetivos en Irán por undécima noche consecutiva

marines de Estados Unidos cambian la transmisión en un vehículo del Sistema de Cohetes de Artillería de Alta Movilidad mientras están desplegados en el Medio Oriente. (Centcom)
En respuesta, el ejército iraní informó de ataques contra objetivos estadounidenses en Doha, Kuwait, mediante drones, según la televisión estatal IRIB
Estados Unidos atacó objetivos militares en Irán por undécima noche seguida, en un contexto de creciente tensión que amenaza con desestabilizar la región del Golfo Arábigo. Los bombardeos, confirmados por el Comando Central estadounidense (Centcom), apuntaron a "reducir la capacidad de Irán para amenazar el transporte marítimo comercial en el Estrecho de Ormuz".

Según comunicados difundidos por Centcom en X, los ataques comenzaron el martes a las 23:00 GMT y concluyeron a las 00:15 GMT. Entre los blancos alcanzados figuran centros de operaciones militares, hangares, almacenes de drones e infraestructura logística. Washington acusa a Teherán de haber atacado más de 30 buques mercantes en el Estrecho en los últimos tres meses, poniendo en peligro la libertad de navegación.

En respuesta, el ejército iraní informó de ataques contra objetivos estadounidenses en Doha, Kuwait, mediante drones, según la televisión estatal IRIB. Asimismo, reportaron explosiones en varias ciudades iraníes, incluida Bushehr, donde está ubicada una central nuclear. La defensa antiaérea de Teherán fue activada tras reportarse actividad en diferentes puntos de la capital, así como en el noroeste y sur del país.

El secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, afirmó ayer que su país sigue abierto a la diplomacia, aunque acusó a Irán de no tomarse en serio las negociaciones. "Si están dispuestos a dialogar, lo estaremos nosotros también", declaró desde Manila, advirtiendo que Washington hará "lo necesario" para proteger sus intereses y los de sus aliados.

Por su parte, Irán explora vías diplomáticas a través de mediadores como Pakistán, que busca revivir el acuerdo de alto el fuego firmado en junio, ahora pendiendo de un hilo.