Estados Unidos despliega su mayor fuerza militar desde Irak en un posible ataque inminente a Irán

Portaaviones USS Gerald R. Ford a su paso por Gibraltar. (X)
La nación persa ha intensificado ejercicios navales junto a Rusia en el mar de Omán y tomado medidas de seguridad adicional en el Estrecho de Ormuz
El ejército de Estados Unidos ha iniciado su mayor despliegue militar desde la guerra de Irak en 2003, en un contexto de creciente tensión con Irán. El presidente Donald Trump ha indicado que se está preparando un "ataque limitado", mientras establece un ultimátum de “10 a 15 días” para que Teherán acepte un acuerdo sobre su programa nuclear y arsenal de misiles balísticos.

Este despliegue incluye al portaaviones USS Gerald R. Ford, que se dirige a Oriente Próximo. La situación recuerda a los preparativos previos a la operación contra Nicolás Maduro, con una concentración significativa de medios militares aéreos y marítimos en la región. La administración estadounidense parece equilibrar su apoyo a Israel, su principal aliado en la zona, con la intención de reforzar su posición geopolítica.

Irán, por su parte, ha advertido a la comunidad internacional a través del Consejo de Seguridad de la ONU, afirmando que no busca “tensión o guerra”, aunque responderá “decisivamente” ante cualquier agresión. La nación persa ha intensificado ejercicios navales junto a Rusia en el mar de Omán y tomado medidas de seguridad adicional en el Estrecho de Ormuz, crucial para el tráfico energético global.

Mientras tanto, el primer ministro británico Keir Starmer ha manifestado su oposición a que instalaciones británicas, incluida la base de Diego García, sean utilizadas para un ataque a Irán que vulnere el derecho internacional. Esta disputa subraya las divisiones entre aliados en un momento crítico.

Con mayores recursos desplegados, el Pentágono está preparado para actuar si expira el ultimátum, elevando aún más las tensiones en la región.