1 de agosto de 2026, 9:35
Estados Unidos e Israel están ultimando detalles para lanzar una campaña de bombardeos contra objetivos relacionados con la infraestructura energética de Irán, informaron este viernes fuentes citadas por la cadena CBS News. Los ataques podrían llevarse a cabo durante el fin de semana, aunque aún no han recibido la aprobación final del presidente Donald Trump.
Fuentes oficiales revelaron que la operación sería una de las más severas desde el inicio de las hostilidades entre ambos países y estaría orientada a debilitar el suministro energético iraní. Según CBS, los planes incluyen la posibilidad de concluir las acciones antes del lunes para minimizar el impacto en los mercados financieros.
Por su parte, Teherán advirtió que cualquier ataque podría desestabilizar gravemente el suministro global de petróleo. El Consejo de Seguridad Nacional de Irán denunció que la presión naval en sus puertos y la disminución del tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz —que cayó un 77 % el jueves, según datos de Kpler— reflejan una escalada preocupante.
Irán también amenazó con posibles represalias que podrían poner en riesgo otras vías marítimas estratégicas, aumentando la tensión en los mercados energéticos internacionales.
Fuentes oficiales revelaron que la operación sería una de las más severas desde el inicio de las hostilidades entre ambos países y estaría orientada a debilitar el suministro energético iraní. Según CBS, los planes incluyen la posibilidad de concluir las acciones antes del lunes para minimizar el impacto en los mercados financieros.
Por su parte, Teherán advirtió que cualquier ataque podría desestabilizar gravemente el suministro global de petróleo. El Consejo de Seguridad Nacional de Irán denunció que la presión naval en sus puertos y la disminución del tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz —que cayó un 77 % el jueves, según datos de Kpler— reflejan una escalada preocupante.
Irán también amenazó con posibles represalias que podrían poner en riesgo otras vías marítimas estratégicas, aumentando la tensión en los mercados energéticos internacionales.
