Irán despide a Khamenei en Teherán con el mayor funeral de Estado de su historia
03 de julio de 2026 (09:17 h.)
El principal negociador iraní y presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, pidió al pueblo escribir “una página gloriosa” con su presencia masiva y advirtió que el "clamor de venganza" resonará en todo el mundo
El cuerpo del líder supremo de Irán, Ali Khamenei, asesinado en los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel que desencadenaron la guerra en Oriente Medio, llegó este viernes a la Gran Mosalla de Teherán, lugar donde millones de iraníes y dignatarios extranjeros lo despedirán en el funeral estatal más grande de la historia del país.
Imágenes difundidas por medios estatales mostraron multitudes vestidas de negro mientras el ataúd de Khamenei, cubierto con la bandera tricolor iraní, era llevado entre flores rojas y mariposas blancas, en una ceremonia previa.
El principal negociador iraní y presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, pidió al pueblo escribir “una página gloriosa” con su presencia masiva y advirtió que el "clamor de venganza" resonará en todo el mundo.
Los preparativos del funeral, retrasado debido al apogeo de la guerra, coinciden con un frágil alto el fuego entre Irán y Estados Unidos, mediado por Pakistán. Representantes de unos 30 países, incluidos China y Afganistán, han confirmado su asistencia, mientras que Nayaf y Kerbala albergarán etapas posteriores antes del entierro de Khamenei en Mashhad el próximo 9 de julio.
Con la capital paralizada por cierres y restricciones de tráfico, las autoridades estiman entre 15 y 20 millones de dolientes en las ceremonias oficiales, consideradas por Ghalibaf como "uno de los momentos más significativos" en la historia de la República Islámica.
La Gran Mosalla con pancartas con citas de Khamenei, será epicentro de tres días de homenajes. Sin embargo, se desconoce si Mojtaba, hijo y sucesor del líder supremo, aparecerá públicamente en los eventos principales.
Imágenes difundidas por medios estatales mostraron multitudes vestidas de negro mientras el ataúd de Khamenei, cubierto con la bandera tricolor iraní, era llevado entre flores rojas y mariposas blancas, en una ceremonia previa.
El principal negociador iraní y presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, pidió al pueblo escribir “una página gloriosa” con su presencia masiva y advirtió que el "clamor de venganza" resonará en todo el mundo.
Los preparativos del funeral, retrasado debido al apogeo de la guerra, coinciden con un frágil alto el fuego entre Irán y Estados Unidos, mediado por Pakistán. Representantes de unos 30 países, incluidos China y Afganistán, han confirmado su asistencia, mientras que Nayaf y Kerbala albergarán etapas posteriores antes del entierro de Khamenei en Mashhad el próximo 9 de julio.
Con la capital paralizada por cierres y restricciones de tráfico, las autoridades estiman entre 15 y 20 millones de dolientes en las ceremonias oficiales, consideradas por Ghalibaf como "uno de los momentos más significativos" en la historia de la República Islámica.
La Gran Mosalla con pancartas con citas de Khamenei, será epicentro de tres días de homenajes. Sin embargo, se desconoce si Mojtaba, hijo y sucesor del líder supremo, aparecerá públicamente en los eventos principales.