Irán ejecuta a tres manifestantes en medio de un aumento en los casos de pena de muerte
Organizaciones de derechos humanos han denunciado la ejecución de tres hombres vinculados a las recientes protestas antigubernamentales en Irán, en un contexto de aumento sin precedentes de la aplicación de la pena de muerte contra presos políticos. Los activistas identificaron a Mehdi Rasouli, Mohammadreza Miri y Ebrahim Dolatabadi como las víctimas, quienes fueron ajusticiados en la prisión de Vakilabad, en la ciudad nororiental de Mashhad.
Los tres detenidos fueron arrestados durante las manifestaciones de enero y condenados tras juicios calificados como "manifiestamente injustos" por el grupo Iran Human Rights (IHR), con sede en Noruega. Según este organismo, desde el 18 de marzo se han ejecutado al menos a 28 presos políticos, entre ellos 14 arrestados en las protestas, diez relacionados con organizaciones opositoras prohibidas y cuatro acusados de espionaje para Israel.
Las ejecuciones se suman a otras cuatro recientes en Isfahán y ocurren en medio de la preocupación por la grave salud de la premio Nobel Narges Mohammadi, encarcelada y cuya familia exige su liberación por motivos médicos. Mientras tanto, el régimen defiende sus procesos judiciales y acusa a grupos externos de politizar la situación. La tensión política y el conflicto regional han profundizado la represión en Irán, que afronta serias críticas por violaciones al derecho internacional humanitario.