El auge del vestir occidental causa preocupación
La campaña que dos jóvenes mujeres de Emiratos Árabes Unidos iniciaron hace unos meses en Twitter con el hashtag #UAEDressCode (código de vestimenta en EAU) instando a los extranjeros a cubrirse en lugares públicos sigue siendo polémica, sobre todo si se tiene en cuenta que, por ejemplo, el 85 por ciento de la población de Dubai es extranjera.
Una de las impulsoras de la iniciativa manifestó en su día que "la forma en que algunas personas se visten aquí es ofensivo para nuestras creencias" y puntualizó que "los centros comerciales son lugares públicos y hay familias y niños". En concreto, mantiene que el vestido de verano es bueno para la playa, pero no para ir de compras.
Aunque a veces los centros comerciales en Dubai tienen avisos en las entradas en los que piden a los compradores cubrir los hombros y las rodillas, la realidad es que la población occidental y muchos también de los árabes no respetan esas normas, por lo que los organizadores de la campaña quieren que se establezca una ley que asegure que se cumpla con el código de vestimenta.
Ante esta situación, el gobierno se enfrenta a un dificil equilibrio: asegurar que la población local es atendida sin castigar al turismo y el comercio con demasiadas reglas, un complicado objetivo en unos tiempos en los que el islamismo está ganando popularidad en otras partes del Medio Oriente.