viernes. 01.03.2024

(Texto y fotos: EL CORREO DEL GOLFO) El planeta entero ha vibrado con la final de Champions disputada en la noche del sábado en Lisboa y que se decantó en la prórroga por el Real Madrid, que de esta forma ha logrado su décima Copa de Europa, como se denominaba antes, ante un Atlético de Madrid que estuvo a segundos de conseguir su primera. No pudo ser, pero ambos equipos levantaron durante 120 minutos pasiones en todo el mundo.

Aficionados locales locales celebran en Ras Al Khaimah un tanto madridista. Aficionados locales locales celebran en Ras Al Khaimah un tanto madridista.

Como prueba sirva el ambiente que se vivió en Emiratos Árabes Unidos (EAU). Y no sólo en Dubai y Abu Dhabi, urbes donde ciudadanos de todas las nacionalidades, especialmente españoles, se concentraron en bares y restaurantes para seguir el encuentro. También en otros emiratos, como es el caso de Ras Al Khaimah, situado al norte de EAU, y que aunque no son tan conocidos como otros territorios, también disfrutan con los grandes eventos deportivos del nivel del ofrecido por merengues y colchoneros.

Cuando el árbitro pitó el final del partido y sentenció el resultado de 4-1 a favor del Real Madrid, la zona de la Corniche de Ras Al Khaimah quedó inundada de automóviles con aficionados que, tras haber saboreado con intensidad un gran partido, ponían rumbo a sus hogares. La riada era similar a la que se produce a la salida de los estadios. Pero no procedían de ningún gran campo sino de los numerosos establecimientos que ofrecieron en pantallas gigantes la final de Champions.

La terraza del Marrakech Five Stars, situado en la Corniche de Ras Al Khaimah, presentaba un lleno hasta la bandera. La terraza del Marrakech Five Stars, situado en la Corniche de Ras Al Khaimah, presentaba un lleno hasta la bandera.

De hecho, toda la Corniche fue una gran grada en la que se concentraron aficionados locales en cada una de las terrazas que ofreció a tamaño de cine el partido. Y fueron muchas.

Entre shishas y tes, los emiratíes vibraron con todos los goles. Gritaron y aplaudieron. Aunque es justo reconocer que lo hicieron más cuando los tantos procedían de las botas de los futbolistas del Real Madrid. Quedó certificado que eran mayoría los seguidores merengues.

Escudo del Barcelona en la terraza del Marrakech Five Stars. Escudo del Barcelona en la terraza del Marrakech Five Stars.

No obstante, también había hinchas del Atlético de Madrid. Y, aunque no jugaba, incluso del Barcelona. De hecho, el propietario del bar Marrakech Five Stars, uno de los que mayor cantidad de aficionados reunió en su terraza de la Corniche en Ras Al Khaimah, confesó a EL CORREO DEL GOLFO ser culé. Hasta el punto de que en algunos lugares su iluminación exterior luce calado el escudo blaugrana.

En el Marrakech Five Stars incluso se acabaron los bancos, las sillas y las mesas. Sus responsables no daban abasto a atender a tanto cliente. Pero en una noche tan especial no se echaba en falta nada, lo principal era disfrutar del encuentro. Y es lo que hicieron numerosos locales aunque fuera de pie y a palo seco.

El delirio llegó cuando Bale marcó en la prórroga el 2-1 para el Real Madrid. A partir de ese momento, Ras Al Khaimah fue profundamente merengue. Tan blanca como las kandoras que vestían cada uno de los aficionados y que al final del partido se convirtieron, en pleno de Estrecho de Ormuz y a tan sólo unos kilómetros de Irán, en el homenaje de un pueblo al mejor fútbol del planeta.

Pasión por la final de Champions hasta en Ras Al Khaimah
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