Khadija Ahmed, de 32 años es la propietaria del Khadija Fashion House, primer sex shop en Manama capital de Bahrein.
La tienda vende más de 1.800 variedades de juguetes sexuales y lencería, y su dueña está considerando la apertura de puntos de venta en Dubai, Qatar y Líbano, según comunicó el diario Al Bawaba News.
El proyecto de abrir un segundo local del controvertido sex shop en Bahrein está irritando a la población musulmana conservadora del estado del Golfo, informó un sitio web de noticias.
El periódico árabe Al Arabiya informó que a raíz de la enorme demanda de los productos, incluidos los lubricantes sexuales, ha firmado un contrato de alquiler por tres años para una segunda tienda en la capital de Banrein.
La joven empresaria manifestó que su proyecto había recibido cierta oposición de las partes más conservadoras de la comunidad pero que su negocio es muy popular entre las parejas.
"Personalmente, creo que la mentalidad de la gente ha cambiado, sin duda, pero aún hay algunas personas aún que tienen sus objeciones", declaró Khadija al periódico.
Muchos de los clientes de la tienda proceden de fuera de Bahrein, incluso de la vecina Arabia Saudí.
Sin embargo, Ahmed explicó que después de una prohibición del Ministro de Industria y Comercio de Bahrein, la importación de juguetes sexuales se había vuelto más difícil. Ella ha conseguido importar sus productos de Estados Unidos, no son ilegales y son vendidos a parejas de Bahrein o Arabia Saudita.
"Estoy ayudando a las parejas llevar una vida feliz", agregó Ahmed.
La empresaria notificó que los inversores de otros países de Oriente Medio estaban ansiosos de contactar con ella para exportar el negocio. "He sido contactada por inversores del Líbano, Dubai y Qatar que quieren que yo abra puntos de venta en sus países", concluyó Ahmed.
En la región no existen tiendas sex shops, a excepción de Turquía, donde se encuentran comúnmente.
