lunes. 15.08.2022

Los residentes de la remota isla de Maldivas Kuda Huvadhoo en Dhaal Atoll han informado que vieron un Jumbo que volaba muy bajo en la mañana de la desaparición del vuelo MH370 de Malaysia Airlines.

Si bien la desaparición del Boeing 777 jet, llevando 239 pasajeros ha dejado a todo el mundo desconcertado, varios residentes de Kuda Huvadhoo comunicaron al periódico local Haveeru hoy martes, que vieron un avión en torno a las 6:15 de la mañana el día 8 de marzo.

Los testigos presenciales de la Kuda Huvadhoo explicaron que se trataba de un avión blanco, con rayas rojas que es el logo de de Malaysia Airlines y que el avión viajaba de norte a sur-este, hacia el extremo sur de las Maldivas - Addu. También señalaron del increíble ruido que pudo escucharse mientras sobrevolaba la isla.

"Nunca antes se había visto un avión volando tan bajo sobre nuestra isla. Hemos visto los hidroaviones, pero estoy seguro de que esto no era uno de ellos. Se podían distinguir las puertas de la nave con claridad", declaró un testigo ocular.

"No sólo lo vi yo, varios otros vecinos han informado de ver exactamente lo mismo. Algunas personas salieron de sus casas para ver lo que estaba causando el tremendo ruido."

Mohamed Zaheem, Concejal de Kuda Huvadhoo, informó que los habitantes de la isla habían hablado sobre el incidente.

Un experto en aviación local preguntado por el diario Haveeru manifestó que es "probable" que el MH370 haya volado sobre las Maldivas. La posibilidad de que cualquier otro avión vuele bajo sobre la isla en el momento indicado es extremadamente raro, agregó el experto.

Datos de satélite indican que la última señal recibida por el vuelo fue cerca de las Maldivas y la base naval de Estados Unidos denominada Diego García.

David Guillamón, controlador aéreo y secretario de Comunicación de la Unión Sindical de Controladores Aéreos (USCA) comparte la extrañeza ante la dificultad para encontrar el avión de Malaysia Airlines desaparecido hace diez días porque hoy en día, además de por radar, «un avión está conectado con tierra por muchos sistemas, como el sistema ACARS que lo conecta con la dirección de operaciones, el que envía datos de los motores al fabricante, tecnología por satélite...»

«Y no hay que olvidar que cuando un avión se cae, tanto las cajas negras como las balizas ELT (Emergency Locator Transmiter) que actúan por aceleración cuando detectan un impacto, se activan automáticamente y envían una señal que es detectada por los sistemas de rescate incluso a muchísima profundidad», ha subrayado Guillamón en la cadena Cope.

El controlador aéreo español ha explicado cómo los radares secundarios necesitan de una participación activa del avión a través de un «transpondedor» de forma que si el aparato se apaga manualmente, se estropea o el avión sufre un accidente súbito, «desaparece de nuestras pantallas de radar».

El avión cuenta además con un radar primario que informa de su posición, pero no de la altura, el nombre del avión y otros muchos datos que ofrece el transpondedor. «El radarista sabe que ahí hay algo, pero no puede determinar qué es y ni siquiera a qué altura está en muchas ocasiones. Puede ser un avión o una formación de cumulo nimbos, de nubes muy densas o cualquier otra circunstancia », responde Guillamón al intentar explicar cómo el avión malasio pudo haber usado la sombra de otro Boeing que volaba a Barcelona.

Al experto español no le extrañan las últimas palabras del copiloto «De acuerdo. Buenas noches» ya que «es habitual. Siempre hay una despedida». Tampoco es infrecuente, explica, que se apague el transpondedor. «A veces ocurre que no funciona bien. En cuanto detectamos que una etiqueta desaparece, avisamos inmediatamente al piloto y éste normalmente lo que hace es cambiar de equipo porque estos aparatos suelen estar duplicados o triplicados en los aviones». Desconoce, sin embargo, que estos aparatos pudieran alterarse de forma remota. «Es la primera vez que lo oigo», admite Guillamón.

Para el secretario de USCA, en todo accidente o incidente aéreo confluyen una serie de circunstancias «a veces completamente inverosímiles», por lo que prefiere esperar a conocer las conclusiones de las investigaciones, pero no descarta ninguna opción. Ni siquiera la de que las 239 personas a bordo del vuelo MH370 puedan seguir con vida. «Todo cabe. Ojalá sea así».

Vecinos de Maldivas vieron el avión desaparecido volando muy bajo
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