martes 25/1/22

Las vidas de cientos de niños desfavorecidos de Tanzania se han visto transformadas gracias a un equipo de voluntarios de Emiratos Árabes Unidos.

Los 19 hombres y mujeres, que recientemente regresaron de un proyecto de dos semanas en Zanzíbar, han ayudado a construir nuevas aulas, renovar las escuelas existentes y proporcionar equipo y suministros a decenas de huérfanos.

Los voluntarios dijeron que su trabajo en el país del este de África ha inspirado a hacer más para ayudar a los necesitados, tanto en los Emiratos Árabes Unidos como en el extranjero.

"Me siento como si yo fuera una persona diferente de la que se marchó a Tanzania", dijo Hoda Al Khezaimy, una funcionaria pública. "No hay que dar nada por sentado y ahora le agradezco muchas pequeñas cosas a la vida. Anteriormente había trabajado con niños con necesidades especiales en los Emiratos Árabes Unidos a través de la Fundación Takatof, una organización que tiene como objetivo fomentar a los emiratíes para hacer trabajo de voluntariado”.

La fundación trabajó con Sanid, un programa de voluntariado de los Emiratos Árabes Unidos, durante el viaje a África.

El grupo pasó 12 días en Tanzania, del 11 de noviembre al 22. Los ocho primeros días los pasaron en la escuela Mfurumatonga en la ciudad portuaria de Matamwe.

Una de las escuelas a la que ofrecieron ayuda contaba con 1.000 alumnos que estaban siendo enseñados en sólo cuatro aulas. "Fue un proyecto muy exigente, tanto física como emocionalmente, ya que estaban renovando la escuela y también la construcción de cuatro nuevas aulas", dijo Al Khezaimy. Hacía mucho calor, pero lo sorprendente fue que toda la comunidad salió a apoyarnos y ayudarnos. Los padres, los niños y el personal escolar. Fue increíble".

El grupo también ha mejorado el patio de recreo y construyó un pozo de agua, además de nuevos pupitres escolares.

"En un momento nos preocupaba no terminar la obra a tiempo, pero con la ayuda que nos brindaron y la alegría de ver a estos niños sonrientes y felices tuvimos la motivación suficiente", dijo Al Khezaimy.

Posteriormente, el grupo se trasladó a la Escuela Kidimni en Zanzíbar, que cuenta con 500 alumnos. Pasaron cuatro días allí para la construcción de tres baños nuevos, renovar los escritorios, pintar las aulas y plantar árboles de coco alrededor del patio para dar sombra a los niños durante el verano.

El viaje concluyó al tomar parte en un proyecto conjunto con el Foro para Docentes Africanas, un grupo que ayuda a proporcionar apoyo educativo a mujeres y niños en todo el continente. - The National

Voluntarios emiratíes trabajan en escuelas de Tanzania
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