La disputa por un Rolls-Royce llega a un tribunal de Dubai
09 de febrero de 2026 (09:18 h.)
Según los documentos del caso, el demandante confió en la amistad del demandado para proceder con la compra y registro
El Tribunal Civil de Dubai ha dictaminado que un hombre debe transferir y registrar un vehículo Rolls-Royce Cullinan a su amigo, luego de que se determinara que la matriculación a su nombre era solo temporal. Esta decisión surge tras una disputa donde el demandante, quien adquirió el automóvil de lujo en marzo de 2024 por 2,3 millones de dirhams, no pudo registrarlo a su nombre debido a la falta de una licencia de conducir válida.
El tribunal también ha condenado al acusado a indemnizar al demandante con 15.000 dirhams por los daños ocasionados al negarse a devolver el vehículo a su legítimo propietario. Según los documentos del caso, el demandante confió en la amistad del demandado para proceder con la compra y registro.
La situación se complicó cuando el demandado presentó una denuncia penal por abuso de confianza, alegando que el demandante se había apropiado el coche, aunque fue desestimada por el Ministerio Público. Ante la falta de respuesta del acusado a las citaciones del tribunal, se reafirmó que la matrícula a su nombre no confería derechos de propiedad.
Finalmente, el tribunal ordenó el registro del vehículo a nombre del demandante y le impuso al demandado el pago de los costes judiciales correspondientes.
El tribunal también ha condenado al acusado a indemnizar al demandante con 15.000 dirhams por los daños ocasionados al negarse a devolver el vehículo a su legítimo propietario. Según los documentos del caso, el demandante confió en la amistad del demandado para proceder con la compra y registro.
La situación se complicó cuando el demandado presentó una denuncia penal por abuso de confianza, alegando que el demandante se había apropiado el coche, aunque fue desestimada por el Ministerio Público. Ante la falta de respuesta del acusado a las citaciones del tribunal, se reafirmó que la matrícula a su nombre no confería derechos de propiedad.
Finalmente, el tribunal ordenó el registro del vehículo a nombre del demandante y le impuso al demandado el pago de los costes judiciales correspondientes.