martes. 28.05.2024

Bienvenida siempre Irene Vallejo a Colombia

Ha inaugurado con un discurso magistral la Feria Internacional del Libro de Bogotá, donde ha firmado miles de libros y recibido numerosos regalos de su legión de admiradores
Irene Vallejo -derecha- posa junto a Patricia Mogollón. (Cedida)
Irene Vallejo -derecha- posa junto a Patricia Mogollón. (Cedida)

Esta sin duda, es una bienvenida extemporánea, porque en caso que la escritora a quien va dedicada esta nota, llegue a leerla, seguramente ya habrá terminado su periplo colombiano y estará de regreso en su hogar, pero de todas formas, considero que es importante dejar un testimonio de gratitud, en una visita que está dejando profunda huella, por parte de la autora de ese extraordinario libro titulado “El infinito en un junco”, cuya lectura debería ser obligatoria en este mundo.

Irene Vallejo, como lo saben sus fieles lectores es una filóloga y escritora, nacida en Zaragoza, España y ha realizado una labor de divulgación histórica especialmente de las fuentes clásicas, griega y latina. Luego de haber publicado varios libros, revolucionó la industria editorial con un clásico instantáneo, “El infinito en un junco” (2019), que ha sido el gran super ventas editorial de los últimos tiempos. El libro que acompañó a miles de lectores durante la pandemia, se traduce y reedita de manera constante, creando en el mundo entero un verdadero fenómeno de seguidores, que Irene llama la “tribu del junco”, y quienes hemos tenido el placer de leerla y conocerla, podemos dar fe de ser “junqueros” de honor para siempre, un privilegio infinito.

Irene Vallejo ha viajado varias veces a Colombia y actualmente se encuentra en Bogotá, siendo una de las invitadas de lujo de la Feria Internacional del Libro (FILBO). En 2022, en el marco del Hay Festival, Irene estuvo en Cartagena de Indias y en Medellín y ahora ha realizado un viaje que la llevó primero a Quibdó, la capital del Departamento del Chocó, un territorio tan rico (con minerales como el oro y platino, este último descubierto para el mundo en suelo chocoano), como abandonado por el Estado colombiano, el que tiene la mayor concentración de población afrocolombiana y una de las biodiversidades más contundentes del planeta.

La escritora Irene Vallejo, en el departamento colombiana del Chocó. (Cedida)
La escritora Irene Vallejo, en el departamento colombiana del Chocó. (Cedida)

Este viaje que incluyó una travesía por el río Atrato, con la guía de la escritora colombiana Velia Vidal, tuvo que haber dejado recuerdos imborrables para Irene Vallejo, al compartir con los niños chocoanos, fuente inagotable de sonrisas, sueños y esperanzas. Luego llegaría a Bogotá, para participar de la Feria del Libro, la FILBO, fiesta anual para los amantes del libro, ese objeto y sujeto de sensaciones, protagonista de “El infinito en un junco”, la aventura épica del libro y de quienes lo han hecho posible.

Irene fue quien inauguró con un discurso magistral la edición de la FILBO de este año y ha participado en diversos eventos, incluida una visita a la Cárcel Distrital de Bogotá, ha firmado cientos o miles de libros, por lo cual, su mano izquierda debe acusar cansancio, aunque tiene una cualidad impresionante, casi inverosímil, mientras firma con la izquierda, con la derecha puede saludar a los amigos, abrir regalos de los admiradores o marcar párrafos de otros libros. La verdad es que ella y su esposo, el docente y cineasta Enrique Mora, son personas encantadoras, de una sencillez y simpatía abrumadoras. La sonrisa parece que es la marca de su hogar.

De izquierda a derecha, Enrique Mora, Sandra Uribe, Patricia Mogollón y Dixon Moya. (Cedida)
De izquierda a derecha, Enrique Mora, Sandra Uribe, Patricia Mogollón y Dixon Moya. (Cedida)

Todavía les falta mucho por recorrer a Irene y a Enrique, para tener una semblanza de este país de países, pues al menos podría dividirse en 6 naciones diferentes, si consideramos las regionales naturales y culturales tan diferenciadas que integran esa ficción literaria llamada Colombia. Con Irene compartimos que escribimos para El Espectador de Bogotá, ella una indispensable columna, en mi caso, un blog más bien intermitente.

Así que cuando Irene Vallejo, lea esta columna, espero que la considere como una invitación siempre abierta, para que en el futuro continúe con el descubrimiento de un país tan fascinante, como complejo, tan dinámico como contradictorio, en donde tiene millones de amigos, que gustosos le servirán de cicerones o anfitriones. Al menos, quien esto firma, es uno de ellos, sin duda.

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Dixon Moya es diplomático colombiano de carrera, escritor por vocación, lleva un blog en el periódico colombiano El Espectador con sus apellidos literarios, en el cual escribe de todo un poco: http://blogs.elespectador.com/lineas-de-arena/  En Twitter (a ratos muy escasos) trina como @dixonmedellin.

Bienvenida siempre Irene Vallejo a Colombia