lunes. 23.02.2026

Colombia en Estambul, a través de una daga legendaria

Es una de las múltiples razones para visitar el palacio Topkapi en Türkiye: afirman que las esmeraldas de la daga son colombianas, provenientes de las minas de Muzo y Somondoc
La famosa daga tiene tres grandes esmeraldas en su mango y se trataba de uno de los regalos que el Sultán Mahmud enviaba con un diplomático al líder iraní Nader Sah. (Fuente externa)
La famosa daga tiene tres grandes esmeraldas en su mango y se trataba de uno de los regalos que el Sultán Mahmud enviaba con un diplomático al líder iraní Nader Sah. (Fuente externa)

Nota preliminar: Texto dedicado al querido amigo Andrés Gáfaro que se marcha a Estambul a prestar servicios diplomáticos en el Consulado General de Colombia en esa ciudad, a quien deseamos el mejor de los éxitos.

Cuando Türkiye (país antes conocido como Turquía), eliminó hace unos años el requisito de visas para colombianos, alguien en el intento de resultar divertido e ingenioso en Twitter, soltó una de esas frases que terminan siendo absurdas, decía que luego de la eliminación de las visas debía buscarse una buena excusa para viajar a esa nación.

Türkiye que albergó imperios como el Romano de Oriente, Bizantino y Otomano, tiene mil excusas buenas para visitarla, pero sólo mencionaremos una, Estambul, eterno puente entre Asia y Europa, que tiene una insospechada relación con Colombia, de color verde esmeralda para ser más exactos. Durante el amanecer del siglo XX, los colombianos solíamos dar el gentilicio de turcos a quienes procedían del Medio Oriente, se le atribuía especialmente a palestinos, sirios o libaneses. Aunque la fuente de la confusión tiene un origen cierto, muchas de las personas que llegaron en la migración árabe a Colombia poseían un pasaporte del imperio otomano.

Acceso al palacio de Topkapi en Estambul. (Patricia Mogollón)
Acceso al palacio de Topkapi en Estambul. (Patricia Mogollón)

De las múltiples maravillas que posee Estambul, uno de los sitios obligados es el palacio de Topkapi, el cual para muchos cinéfilos es familiar por el filme del mismo nombre, cuyo argumento (basado en la novela 'La luz del día' de Eric Ambler), tiene como protagonista a la daga que reposa en la sala del tesoro. Esta famosa daga ostenta 3 grandes esmeraldas en su mango. Se trataba de uno de los regalos que el Sultán Mahmud I (1696 – 1754) gobernante del Imperio Otomano, enviaba con un diplomático al líder iraní Nader Sah, para sellar un tratado de paz. Sin embargo, en el momento en que el embajador otomano cruzaba la frontera con los presentes, el gobernante iraní fue asesinado, por lo cual los regalos regresaron a Estambul.

Algunos afirman que las esmeraldas de la daga Topkapi son colombianas, provenientes de las minas de Muzo y Somondoco que comenzaron su explotación desde mediados del siglo XVI e hicieron el tránsito comercial de la época colonial, transportadas desde Cartagena de Indias y luego de enfrentar los riesgos de piratas y huracanes, llegaban a España y de allí reexportadas a los mercados de joyas en Europa, Medio Oriente y Asia. Los integrantes de la nobleza de imperios como el Otomano eran compradores frecuentes de esmeraldas. La famosa daga habría sido elaborada en el siglo XVII por parte de un maestro artesano turco. La esmeralda era la piedra favorita del sultán otomano, quien al mismo tiempo era el califa (líder espiritual de los musulmanes). Debe agregarse que el verde se identifica como el color del profeta Mahoma.

Cartel anunciador de la película 'Topkapi'.
Cartel anunciador de la película 'Topkapi'.

'Topkapi' (1964), película inolvidable dirigida por Jules Dassin y protagonizada por Peter Ustinov (quien recibió un premio Óscar por su interpretación), la gran Melina Mercouri y Maximilian Schell entre otros, cuyo argumento se centra en la famosa daga de las esmeraldas, como la identifican en el filme. Aunque la cinta fue criticada en su momento en Türkiye por la tergiversación de la realidad turca (costumbre sobre la cual los colombianos hemos sido víctimas permanentes en Hollywood), promovió internacionalmente aquella pieza de joyería, así como el palacio que la resguarda, convirtiéndolos en referencia obligada para visitar.
Solo la mera posibilidad de que las esmeraldas sean realmente originarias de Colombia (la confirmación se la dejo de tarea a mi amigo Andrés Gáfaro) es una de las múltiples razones para visitar Estambul, maravilla hecha ciudad. Quienes tengan la oportunidad feliz de visitar el palacio Topkapi y apreciar la famosa daga, se deslumbrarán con tres ojos verdes, cristalinos y profundos, que sin pestañear observan el transcurrir de los visitantes desde su cómodo refugio. Tres ojos con mirada colombiana.

------------------------------

Dixon Moya es diplomático colombiano de carrera, escritor por vocación, lleva un blog en el periódico colombiano El Espectador con sus apellidos literarios, en el cual escribe de todo un poco: http://blogs.elespectador.com/lineas-de-arena/ En lo que sigue llamando Twitter lo encuentran como @dixonmedellin y explora el cielo azul en Bluesky como @dixonacostamed.bsky.social.

Colombia en Estambul, a través de una daga legendaria