lunes. 24.08.2026

¡Oh larga y negra partida! El poema más corto escrito jamás

Su autor, Francisco José de Caldas, genio y patriota nacido en Popayán en 1768, murió fusilado en Bogotá en 1816 por ser consecuente con sus ideas de libertad para su pueblo.
Foto perteneciente al archivo de la Universidad del Rosario sobre Francisco José de Caldas.
Foto perteneciente al archivo de la Universidad del Rosario sobre Francisco José de Caldas.

Hoy voy a escribir sobre el que puede ser el poema más corto escrito jamás, un triste jeroglífico, un signo místico, un mensaje misterioso para el futuro o el primer grafiti dibujado en Colombia, pero antes es necesario conocer a su autor, un genio y patriota, muerto por ser consecuente con sus ideas de libertad para su pueblo.

Me refiero a un sabio llamado Francisco José de Caldas, quien nació en Popayán en 1768 y murió fusilado en Bogotá en 1816, se trata posiblemente del primer polímata del territorio colombiano, es decir, una persona sobresaliente con profundos conocimientos en ciencias, artes, así como habilidades diversas, el gran referente de este tipo de persona ilustrada y experta es Leonardo da Vinci. En el caso de Caldas, fue botánico, geógrafo, astrónomo, científico, pero así mismo periodista, ingeniero, inventor y militar, sin contar los tres años de derecho que estudió para complacer a su familia.

Estudió en el Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario y fue discípulo y amigo del sacerdote y científico español José Celestino Mutis, quien lo nombró director del Observatorio Astronómico de Santa Fe de Bogotá y estando en ese cargo, se involucró en el proceso de independencia de Colombia. En el campo científico, Caldas inventó un tipo de hipsómetro, un aparato que mide la altura de un lugar, partiendo de la temperatura de ebullición de un líquido. Se le recuerda por haber escrito en 1808 un ensayo de más de 40 páginas, publicado en el Semanario de Nuevo Reino de Granada (una de las primeras publicaciones científicas en la historia de América Latina), titulado 'Del Influjo del Clima sobre los Seres Organizados'.

En medio del proceso de independencia colombiano, en el cual se involucra totalmente, fue nombrado inicialmente capitán del cuerpo militar de ingenieros, llegó hasta el grado de coronel y se le encargó la formación de una Escuela Militar, así como la construcción de diversas edificaciones para la defensa, cuando se inició la reconquista realista al mando del general Pablo Morillo, a la postre vencedor. Siendo capturado, Caldas fue condenado a muerte y justamente cuando salía de su celda en lo que hoy es la Universidad del Rosario en Bogotá, en una pared dibuja la letra griega theta, la que se ha interpretado como "Oh, larga y negra partida". 

En triste paradoja, Caldas estuvo detenido en el mismo lugar donde estudió, pues el Colegio Mayor del Rosario fue convertido en lugar de prisión de los revolucionarios y mientras descendía del piso superior del claustro pintó aquella 'O' partida por la mitad, que ha dado para sesudas discusiones entre historiadores e intelectuales, que si era la letra theta, la misma que supuestamente era símbolo de muerte entre los griegos, que si era un mensaje misterioso para el futuro, que si otros ya lo habían utilizado en el pasado para despedirse de sus seres queridos.

En cualquier caso, en los archivos de la Universidad del Rosario en Bogotá, se guarda una temprana fotografía de 1890 en donde aparece la figura de Francisco José de Caldas, al lado de un marco alrededor del mítico dibujo elaborado por el sabio colombiano, que estando en un recinto académico podría considerarse el primer grafiti elaborado en Colombia en 1816, teniendo en cuenta que, en la historia del arte urbano esta manifestación pictográfica comenzó a ser popular desde 1967. De todas formas, mi lado literario, se inclina a pensar que se trata del poema más corto escrito jamás:

"Oh
larga y
negra
partida". 

Sea el momento de recordar a un personaje tan interesante como Caldas, quien le da nombre al Departamento, cuya capital Manizales, sufrió los embates del reciente terremoto en Colombia, pero que seguramente y como es costumbre de los caldenses, resurgirá de los escombros

--------------------------------

Dixon Moya es diplomático colombiano de carrera, escritor por vocación, lleva un blog en el periódico colombiano El Espectador con sus apellidos literarios, en el cual escribe de todo un poco: http://blogs.elespectador.com/lineas-de-arena/ En lo que sigue llamando Twitter lo encuentran como @dixonmedellin y explora el cielo azul en Bluesky como @dixonacostamed.bsky.social.

¡Oh larga y negra partida! El poema más corto escrito jamás