Rocío Vélez de Piedrahita en su centenario (Desagravio literario I)

Rocio Velez de Piedrahita. (Rodrigo Isaza)
Mujer indispensable en Colombia, ejerció durante 62 años una intensa actividad periodística y literaria que deja una completa bibliografía compuesta por novelas, cuentos, literatura infantil, biografías y ensayos

Nota preliminar: Como explicaré a continuación, voy a dedicar esta y la próxima columna a realizar un desagravio literario a dos escritores colombianos, Rocío Vélez de Piedrahita y Alberto Dow, respectivamente. Sea la oportunidad de recordar sus vidas y obras.


En la columna anterior, quise destacar a los escritores colombianos que habían ganado o sido finalistas del prestigioso premio Nadal de novela, que cada 6 de enero se entrega en España, como regalo extra al oro, incienso y mirra que puntualmente le llevan los Reyes Magos a Jesús recién nacido, así como juguetes a los otros niños.

Ahora bien, tuve omisiones imperdonables e intentaré deshacer entuertos, como diría Don Quijote y voy con el primero. La semana pasada cité a cuatro grandes escritores colombianos, destacados en el Premio Nadal de novela, a saber, Manuel Mejía Vallejo, Eduardo Caballero Calderón, Gustavo Álvarez Gardeazábal y Rafael Humberto Moreno Durán. Sin embargo, como se percató mi esposa Patricia, dejé por fuera a la escritora Rocío Vélez de Piedrahíta, quien en 1978 fue finalista del citado galardón con la novela 'Terrateniente', en el año que ganó Germán Sánchez Espeso con su obra 'Narciso'.

Rocío Vélez de Piedrahíta nació y murió en Medellín (1926 – 2019), como no podía ser de otra manera. Celebramos el centenario de una mujer indispensable en Colombia, para conocer sobre la cultura e idiosincrasia paisas. En la casa de Rocío Vélez en Medellín, así como en su finca en Rionegro (municipio en donde se encuentra el aeropuerto internacional José María Córdova), resuenan todavía los sonidos de una mujer excepcional, las teclas de su máquina de escribir o del piano, instrumento que interpretaba desde su infancia.

El hogar de Rocío Vélez estuvo poblado de libros, gracias a sus abuelos, Camilo C. Restrepo y Ana Mejía de Restrepo, sus padres, Gabriel Vélez Isaza y Lía Restrepo Mejía y sus tíos Bernardo y Fernando Vélez, todos paisas destacados en los planos político, comercial e intelectual. Dejo aparte al otro abuelo, Lucrecio Vélez Barrientos quien escribió en 1911 la novela 'Rara Avis', uno de los clásicos costumbristas colombianos que se sigue leyendo en el país.

Rocío Vélez de Piedrahíta fue en 1978 finalista del premio Nadal con la novela 'Terrateniente'.

Rocío Vélez desde los 25 años de edad se vinculó al periódico El Colombiano de Medellín y jamás lo dejó, durante 62 años fue columnista del prestigioso diario, así como fue colaboradora de El Magazín Dominical de El Espectador de Bogotá. A la par de su trabajo como cronista de periódicos y revistas, fue desarrollando una intensa actividad literaria, que deja una completa bibliografía compuesta por novelas, cuentos, literatura infantil, biografías y ensayos reflexivos como 'El diálogo y la paz. Mi perspectiva'.

Es posible que a nivel nacional no recordemos a Vélez de Piedrahita, no sólo por nuestra tendencia a la enfermedad literaria del olvido, que ya García Márquez describió muy bien, sino porque publicó con editoriales de Medellín como Editorial Colina, cuyas obras se distribuían a nivel local, como fueron 'La Cisterna', 'Entre nos', 'El hombre, la mujer y la vaca', 'El pacto de las dos Rosas', 'La tercera generación', 'La guaca', 'Por los caminos' o 'El Sietecueros de Lía'. En cualquier caso, la escritora fue reconocida por ser finalista del premio Nadal, y de muchos otros certámenes nacionales o extranjeros, fue Miembro Correspondiente de la Academia Colombiana de la Lengua.

Rocío Vélez hizo parte del grupo literario La Tertulia, con escritores antioqueños como Gonzalo Restrepo, María Helena Uribe, Arturo Echeverri, Sofía Ospina y el gran Manuel Mejía Vallejo, entre otros. También se le debe recordar como partícipe de la Comisión de Paz durante el gobierno de Belisario Betancur. De igual manera, fue divulgadora de la música clásica en todos los estratos sociales.

Para quien quiera saber más de la vida y obra de Rocío Vélez de Piedrahita y leer apartados de algunas de sus divertidas columnas, que reflejan la vida de Colombia desde los años cincuenta, recomiendo la biografía que escribió María Teresa Ramírez Uribe en 2010 y que se puede leer o descargar aquí.

La próxima semana, si Dios lo permite, la dedicaré a otra voz sustancial de la literatura colombiana, que igual que Rocío Vélez, ha permanecido discretamente oculto, me refiero al polifacético Alberto Dow, símbolo de Cali y el occidente colombiano.

Mientras tanto celebramos por adelantado el centenario de Rocío Vélez de Piedrahita, que se celebrará el próximo 27 de febrero, en Medellín, en Antioquia, en Colombia y en el mundo de las letras. A propósito, la novela 'Terrateniente', se consigue en plataformas de venta de libros, para los interesados.

------------------------------

Dixon Moya es diplomático colombiano de carrera, escritor por vocación, lleva un blog en el periódico colombiano El Espectador con sus apellidos literarios, en el cual escribe de todo un poco: http://blogs.elespectador.com/lineas-de-arena/ En lo que sigue llamando Twitter lo encuentran como @dixonmedellin y explora el cielo azul en Bluesky como @dixonacostamed.bsky.social.