viernes. 21.06.2024

Sandra Uribe Pérez, poeta en Bogotá

Su labor como creadora y divulgadora de la poesía es infatigable y su figura se ha venido consolidando con el devenir de los años, trascendiendo los movimientos, grupos y roscas
Sandra Uribe Pérez.
Sandra Uribe Pérez.

Acaba de ser publicado en España un libro imprescindible para quien quiera conocer la poesía escrita por autoras en nuestro idioma: “Metapoéticas. Antología de poetas hispanoamericanas contemporáneas”, gracias al esfuerzo de la Universidad de Granada y de las especialistas Milena Rodríguez Gutiérrez, María Lucía Puppo y Alicia Salomone. Es un orgullo y una alegría inmensa que por parte de Colombia, aparece en esta selección, al lado de la inmensa Piedad Bonnett (a quien le han otorgado el premio Reina Sofía de poesía Iberoamericana), mi querida amiga y cómplice de letras, Sandra Uribe Pérez, quien desde su naturaleza tranquila, viene desde hace años descollando en el mundo de la poesía en nuestro idioma.

Sandra Uribe Pérez es bogotana, arquitecta, magíster en estudios de la cultura, editora, ensayista, docente, pero ante todo poeta y ha publicado un buen número de títulos en Colombia y otros países, así como aparece en varias antologías internacionales. Algunos de sus títulos son: Uno & Dios (1996), Sola sin tilde (2003), Círculo de silencio (2012), Raíces de lo invisible (2018). Ganadora de innumerables certámenes literarios, dentro de los más recientes, la Convocatoria nacional “Poética del aislamiento” de El Magazín de El Espectador, el más importante diario colombiano, en donde fue una de las destacadas finalistas.

Su labor como creadora y divulgadora de la poesía es infatigable y su figura se ha venido consolidando con el devenir de los años, trascendiendo los movimientos, grupos y como decimos en Colombia, las roscas (esas agrupaciones cerradas y excluyentes que trabajan en su propio beneficio), porque en nuestra literatura también hay ese tipo de cofradías, que dictan lo que debe y no debe ser considerado digno de leer. La poesía de Sandra es intimista, aunque partiendo de su propia experiencia puede abarcar temas universales, sin escatimar el sentido del humor, pues suele destilar ironía en sus letras.

Piedad Bonnett
Piedad Bonnett.

Conocí a Sandra, en el año 1992, cuando me otorgaron un premio en el bello edificio de la Academia Colombiana de la Lengua en Bogotá, como uno de los mejores poetas universitarios de aquel año y ella al final de la ceremonia se me acercó para felicitarme, porque los dos estudiábamos en la Universidad Nacional de Colombia, ella en la facultad de Arquitectura y Artes, mientras que yo terminaba Sociología en Ciencias Humanas. Que una de las más importantes poetas de Colombia me haya elogiado en su momento, adquiere una dimensión especial, considerando que en la lírica he sido un diletante consumado.

Luego coincidimos en talleres literarios de poesía y cuento, como el dictado por el poeta y revolucionario Armando Orozco en la Universidad Nacional, en donde conocimos a Gerardo Cardona Velasco, un ingeniero de sistemas, quien terminó siendo narrador sistemático, por esos días ya venía haciendo la transición de los números a las letras. Tomamos un curso inolvidable coordinado por Walter Azula en la Casa de Poesía Silva, centro neurálgico de la lírica colombiana, en el tiempo en que María Mercedes Carranza era su directora, referente de la poesía contemporánea en nuestra lengua.

Garardo Cardona, Sandra Uribe, Patricia Mogollón y el autor de este texto, Dixon Moya.
Garardo Cardona, Sandra Uribe, Patricia Mogollón y el autor de este texto, Dixon Moya.

Con Sandra y Gerardo, nos volvimos inseparables, conformando un triángulo que a pesar de las distancias impuestas, en mi caso, por mi trabajo diplomático, se ha mantenido unido en sus tres bases. Incluso hay un proyecto de poesía erótica, siempre aplazado, con el título de “Ménage a trois”, por aquello del trío y nuestra pasión por la poesía. Ojalá algún día lo retomemos. Los tres somos egresados del legendario Taller de Escritores de la Universidad Central, dirigido por el Maestro Isaías Peña, desde esa época nos denominamos los “tres escriteros”.

Para mi querida Sandra, un abrazo sincero de felicitación, estoy seguro que debe estar feliz, compartiendo este reconocimiento con su esposo Juan Carlos y su hijo Mateo, en el entorno que han creado en una finca, que la salva del mundanal ruido bogotano, en donde cultiva y comercializa productos orgánicos, trabajo físico que no es para nada fácil ni tan idílico, como se piensa, porque uno puede tener accidentes, provocados por enjambres de abejas, como el que ella sufrió hace poco y del cual, afortunadamente se viene recuperando.

Larga y saludable vida para la poeta Sandra Uribe Pérez, tus amigos y lectores, te queremos mucho.

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Dixon Moya es diplomático colombiano de carrera, escritor por vocación, lleva un blog en el periódico colombiano El Espectador con sus apellidos literarios, en el cual escribe de todo un poco: http://blogs.elespectador.com/lineas-de-arena/  En Twitter (a ratos muy escasos) trina como @dixonmedellin.

Sandra Uribe Pérez, poeta en Bogotá