Cuba: donde suena la isla, el miedo se rinde y el Golfo respira

El grupo musical cubano: "Sincopa ti", compuesto por Tona Isidrón Zardón, Alexander Amorós, Gilberto O. Moncada y Yasiel Díaz. (Cedida)
Hay pueblos que aprenden a sostener la vida, que aprenden a decirle al mundo que incluso en la escasez florece la belleza, que incluso en la dificultad el alma canta

Cuando suena el tres cubano, se me aprieta el corazón y pienso en la tierra que produce la caña, la isla caribeña que habla con ese acento tan increíblemente especial, nacido de la mezcla del andaluz, el canario y el extremeño español, así como de la influencia de los dialectos africanos entremezclados con la lengua indígena de los taínos.

La guagua, la guayaba, el guajiro y el caimán son algunos de los vocablos que los cubanos adquirieron de sus raíces indígenas.

De niña, yo también utilizaba estos vocablos. Mi abuela canaria, que con gran honor llevaba el apellido Betancort, una variante ortográfica del explorador normando Juan de Bethencourt,  “el señor de las Islas Canarias”, fue una de aquellas jóvenes que emigraron en el siglo XIX a Cuba, la tierra fascinante donde el baile y la música son una expresión diaria de su identidad; donde hay playas de arena tan blanca que te quitan el aliento; donde sus comidas, inigualables delicias del paladar, se entremezclan con la calidez de su gente; y donde los “almendrones”, los autos de los años 50, continúan rondando las calles de La Habana, convirtiéndola en un museo viviente.

He escuchado el Chan Chan tantas veces que ya no sé si la canción suena fuera o dentro de mí…

He escuchado el Chan Chan tantas veces que en cada acorde se me aparece una Habana que, aunque no la viví, se siente como recuerdo propio…

He escuchado el Chan Chan tantas veces que, aunque estoy en otro suelo, puedo sentir la tierra de los guajiros y escuchar sus tambores en la distancia…

La música a veces se convierte en eterna, tan eterna como fueron Los Beatles, tan eterna como son y serán los legendarios Buena Vista Social Club, los cantantes de la famosa canción que lleva por nombre Chan Chan, uno de los proyectos musicales y bandas más importantes dentro de la historia de la música hispana.

Igual que estos “viejitos octogenarios”, liderados por el ya fallecido músico cubano Ibrahim Ferrer, consiguieron en los años 90 poner a bailar al mundo entero, en los Emiratos Árabes Unidos un grupo musical llamado «Sincopa Ti» ha conseguido, a través de los años, poner a bailar a todo Dubai.

Con gusto les puedo relatar cómo un pedazo de La Habana late en el desierto, haciendo que, cuando Cuba canta, los Emiratos Árabes Unidos se muevan y el Golfo respire.

Cada sábado en la noche, en el barrio de DIFC, el Distrito Financiero Internacional de Dubai, en un lugar llamado Jass Lounge, se reúnen cuatro músicos caribeños que se hacen llamar «Sincopa Ti»: Gilberto O. Moncada, Alexander Amorós y Yasiel Díaz, que, liderados por el gran músico trompetista Tonatiut Isidrón Zardón, cada vez que tocan, hacen sentir a sus clientes, como si estuviesen recorriendo las calles de La Habana en pleno Oriente Medio.

He sido testigo, muchas veces, aun encontrándome lejos de la tierra donde crece la caña, de la alegría, la autenticidad y el goce que estos músicos llevan dentro de sí cada vez que   tocan el son cubano, como si el corazón hablase en cada nota.

El Jass Lounge es un bar en el que no solo se oye música hispana, sino también es el lugar en el que los sonidos procedentes de Nueva Orleans, fusión de culturas africanas, europeas y caribeñas, el jazz, se escucha cada semana. Un escenario donde se reúne la élite de los mejores músicos de Dubai, pequeñas mesas redondas, cócteles, habanos… y un ambiente de los más cálidos que haya podido presenciar…

Este Lounge lleva recibiendo premios durante tres años consecutivos. En el 2025 fue galardonado con el prestigioso Time Out Dubai Best Live Music Bar Awards por ser el bar con la mejor música en vivo de Dubai.

Tonatiut Isidrón, es el responsable de que esto esté sucediendo. Aparte de ser uno de los componentes del cuarteto de música cubana «Sincopa Ti», es el General Manager de este emblemático bar.

La gran músico cubana Omara Portuondo, exintegrante del grupo Buena Vista Social Club, junto al músico trompetista y General Manager del Jass Lounge, Tonatiut Isidrón Zardón. (Cedida)

Originario de La Habana, es una figura magistral del mismo instrumento de viento que tocaba Louis Armstrong. Aparte de ser trompetista, es cantante, percusionista y toca la armónica. Con una larga trayectoria musical, ha acompañado en diferentes partes del mundo a prestigiosos artistas, grandes figuras de la música internacional. Uno de sus más destacados éxitos fue tocar con la legendaria músico cubana Omara Portuondo, exintegrante de Buena Vista Social Club, en la gira de su disco Magia Negra, que tuvo lugar en el año 2014 por Brasil y Chile. También fue el organizador de El Festival Jazz Avenue 2025 que contó con actuaciones de artistas internacionales como Sole Pastorutti, una de las cantantes de folk más icónicas y exitosas de Argentina, el músico Tito Puentes JR y la cubana  Dayme Arocena, entre otros.

El segundo componente del grupo musical «Sincopa Ti» es el talentoso baterista Alexander Amorós Torres, nacido en San José de las Lajas, provincia de Mayabeque. Ganador del Festival Internacional del Tambor en Cuba en el año 2012, ha tocado con la aclamada cantante, contrabajista y bajista estadounidense de jazz Esperanza Spalding, ganadora de cinco premios Grammy.

Yasiel Díaz, originario de la ciudad de Matanzas, conocida como “La Atenas de Cuba”, es compositor, pianista y cantante. Premio al mejor arreglo orquestal en el Festival de la Canción de Cuba Disco 99, presentó su música como intérprete y compositor en The Concert Series The Fridge Season 30 en Dubai.

El músico percusionista Gilberto Otero Moncada junto a "Compay Segundo y sus Muchachos" en 1997. (Cedida)

Finalmente, hablaremos del cantante, bajista, percusionista, DJ y técnico de sonido procedente de La Habana, Gilberto Otero Moncada, o “Moncadita”,  como se le conoce afectuosamente. En 1997 fue el percusionista de la agrupación del legendario músico «Compay Segundo y sus Muchachos», mundialmente famoso por ser uno de los componentes del proyecto cubano Buena Vista Social Club, ganadores de dos premios Grammy.

Gilberto lleva viviendo en los Emiratos Árabes Unidos desde el año 1999, y ha sido testigo de cómo la escena musical de este país ha crecido notablemente. Antes de su llegada al Oriente Medio también tocó en el grupo musical llamado «El Cuarteto Son de Oro» y acompañó a la músico cubana Emilia Morales en su gira por Canadá. Ha trabajado con numerosos artistas locales y durante más de 10 años ha acompañado con el cajón flamenco a músicos españoles.

Hay pueblos que aprenden a sostener la vida. Pueblos que aprenden a decirle al mundo que incluso en la escasez florece la belleza, que incluso en la dificultad el alma canta. Cuba ha sabido siempre convertir la herida en ritmo, la nostalgia en son, la resistencia en alegría compartida.

Y aquí, en los Emiratos Árabes Unidos, en medio de nuestras propias tensiones y silencios, cuando el ruido del mundo pesa más de lo habitual, hay un rincón donde esa misma verdad se hace música otra vez. No es olvido, es memoria que abraza, es medicina para el alma.

Quizás por eso, dejarse llevar una noche por estos músicos no es simplemente escuchar: es recordar que la alegría también es una forma de resistencia, que bailar puede ser un acto de fe y que incluso en los tiempos más inciertos el alma todavía encuentra cómo sanar a través de la música.

Ser cubano es esfuerzo, es coraje, es lucha, es trabajo, talento y pasión.

Es levantarse cada mañana a pesar de las caídas, añorar el ayer a pesar de la distancia; es diáspora… y aun así continuar gozando la vida dondequiera que estén.

Ser cubano es hacer que quienes escuchen su música no puedan dejar los pies pegados al suelo…

…. es sabor, es color, es pura espontaneidad….

Ser cubano es ir de Alto Cedro para Marcané y llegar a Cueto e ir para Mayarí; es Chan Chan, es salitre que queda pegado a la piel…

Porque ser cubano es saber que no se puede dejar de llevar a su país en la mente y en el corazón y, que dondequiera que estén, continúan honrando la sagrada tierra donde nacieron.

Ellos lo hacen cada vez que se suben a un escenario……

Estos cuatro grandes músicos caribeños, hombres expatriados que un día dejaron su casa, sus familias, sus amigos, su tierra en busca de un futuro mejor, lo consiguieron. Consiguieron que, lejos de su isla, Cuba no sea ausencia sino presencia viva; que no sea recuerdo, sino latido; que no sea nostalgia, sino encuentro.

Perspectiva del Jass Lounge. (Cedida)

Ser cubano es un Jass Lounge con una invitación abierta en donde tus sueños se pueden convertir en realidad. Un lugar para dejarse llevar por el son, para hacer una pausa, para respirar distinto…

… y para permitir que la música, haga lo suyo.

Porque a veces no hace falta entenderlo todo — solo un ritmo, una canción, una trompeta que suene desde el alma— para recordar que la alegría sigue ahí, esperando.

Y que, incluso en los tiempos más difíciles, también es posible sentirse un poco más feliz…  desde aquí, junto a la tierra que produce la caña, donde el Golfo respira y continúa gozando