lunes. 12.01.2026

El grito de Caracas

"Desde el Oriente Medio, sonrió con incertidumbre; una incertidumbre repleta de fe"
Perspectiva urbana de Caracas.
Perspectiva urbana de Caracas.

Este relato corto se lo dedico a mi querida Alexandra, que tu mirada siempre se dirija hacia ese horizonte donde tu papá convertido en luz eterna, descansará en paz para siempre.

La noticia terminó.
La televisión calló.
No pudo reaccionar ni apenas respirar; se había quedado en shock.

De repente pensó en los que quedaron, en los que aún soñaban con partir. Quizás ya no sería necesario. Giró la cabeza y miró hacia un lado. Luego cerró los ojos y sintió el corazón apretarse. Colocó la mano sobre él, latía con fuerza.

Venezuela, mi querido país —dijo para sí misma, mientras un escalofrío le recorría la espalda.

Después abrió los ojos, cogió el teléfono y llamó a casa.
Al otro lado, una voz conocida respondió:

—Aquí estamos.

Y en ese reencuentro breve, hecho de palabras y silencios, entendió que la culpa que la había inundado durante todos esos años —la tristeza de haber dejado a los suyos atrás— se estaba disipando. Se dio cuenta de que ningún viaje podía romper del todo a una familia; solo tenía el poder de transformarla.

La noticia la alcanzó lejos de casa, en un país donde su acento todavía era extranjero.
Partir no fue huir: fue un acto de amor, de honor, de promesa hacia un horizonte nuevo.

Plaza Altamira en Caracas.
Plaza Altamira en Caracas.

Ese mismo horizonte, al que ahora se dirigía la mirada de su gente, que con alegría salían a la calle a celebrar lo ocurrido, mientras los colores de su bandera se alzaban en el cielo.
El amarillo: las tierras fértiles.
El azul: el mar Caribe.
El rojo: la sangre derramada por los libertadores en la lucha por el progreso de una nación.

Unidos en un solo sentimiento de esperanza.

Un grito se escuchó repentinamente desde Caracas al amanecer. Y ella, desde el Oriente Medio, sonrió con incertidumbre; una incertidumbre repleta de fe. Algo había cambiado, esta vez el mañana se sentía de otra manera.

 

El grito de Caracas