miércoles. 10.08.2022

El poso de Dixon y Patricia

"Hoy tenemos que anotar la significativa baja como residentes de dos hispanoparlantes que sin duda han dejado huella en Emiratos Árabes Unidos: Dixon Moya y Patricia Mogollón. Emiratos los pierde y Colombia tiene la suerte de recuperarlos"
Dixon Moya y Patricia Mogollón, en el stand de Colombia en la Feria del Libro de Abu Dhabi. (Manaf K. Abbas)

Los periódicos también tienen esa misión: dar la bienvenida a quienes llegan y despedir a los que se van. Y hoy tenemos que anotar la significativa baja de dos hispanoparlantes que sin duda han dejado huella en Emiratos Árabes Unidos: Dixon Moya y Patricia Mogollón -aparecen en la imagen superior que ilustra este comentario. Emiratos los pierde y Colombia tiene la suerte de recuperarlos después de haber participado de forma activa y exitosa en la puesta en marcha de su Embajada en Abu Dhabi, asunto que no está exento de dificultad pero que, junto a quienes les han acompañado en esta aventura, han logrado que hoy sea una sólida realidad. 

Son muchas las personas que han tenido el privilegio de conocer a Dixon y Patricia durante su periplo emiratí. Ellos pueden dar fe de su entrega a nuestra comunidad y de su predisposición a colaborar en cuantas acciones y actividades consideraron que iban en beneficio de la cohesión y crecimiento de lo hispano. Especialmente relevante ha sido su apoyo a la cultura y al idioma español. Pocos he visto tan comprometidos. Y como prueba está este periódico, que sin su decidido respaldo habría tenido bastante más complicado que viera la luz.

Ha resultado un compromiso diáfano, de esos que no esconden nada ni en los rincones ni debajo de las alfombras y que permiten avanzar con seguridad. Y ha sido un compromiso real, porque la firma de Dixon Moya ha estado presente en los 22 periódicos que EL CORREO DEL GOLFO ha sacado hasta ahora a la calle.

Lo que deseo, espero y confío es que esta marcha sólo incluya a los cuerpos y que sus espíritus permanezcan entre nosotros. Por fortuna, las nuevas tecnologías así lo permiten y lo que hace una década era casi ciencia ficción -género literario y cinematofráfico muy del gusto de Dixon, por cierto- hoy se trata de simple rutina. De modo que en una mañana hablas más a través de Skype con amigos y colegas que se encuentran a miles de kilómetros que de forma personal y directa con el compañero de la mesa de enfrente. 

Es el sino de los tiempos. Y me alegro enormemente porque hace posible mantener el contacto con personas que aprecias y, en el caso concreto de Dixon Moya, recibir de manera rigurosamente puntual -lo lleva implícito en su personalidad- los artículos que de manera periódica publica en este medio para deleite de todos ustedes, apreciados lectores. Los aguardamos con verdadero fervor

El poso de Dixon y Patricia
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