viernes. 21.06.2024

El español vuelve a ser la lengua principal del influyente Premio Sheikh Hamad de Traducción y Entendimiento Internacional (Shatiu) en su IX edición. La razón del indiscutible prestigio internacional del galardón qatarí es evidente: reparte nada menos que dos millones de dólares en todas sus categorías, una cifra estratosférica y sin parangón en premios de esta naturaleza. El objetivo de la distinción es reforzar la presencia de la lengua árabe en el mundo y abrir puentes de diálogo con otras culturas. Así lo subraya el Foro para las Relaciones Árabes e Internacionales (FAIR, en sus siglas en inglés), patrocinador del premio.

Es la segunda vez que el español ocupa un lugar de privilegio en el galardón qatarí. La primera fue en 2016, cuando se alzó arriba del podio la traducción de ‘Las mil y una noches’, firmada por el profesor Salvador Peña, colaborador de la Escuela de Traductores de Toledo. Aquella versión fue publicada por la editorial Verbum en el marco de un programa de traducción puesto en marcha por la Escuela de Toledo, bajo la dirección del arabista Luis Miguel Pérez Cañada. El trabajo de Peña recibió el elogio del filólogo Luis Alberto de Cuenca, ex secretario de Estado de Cultura, para quien la obra representaba la “traducción definitiva por su fidelidad y precisión”. Fue recompensada con 100.000 dólares.

Otro profesor de la Escuela de Traductores de Toledo, Ignacio Fernández recibió el segundo premio aquel año por la transposición de la novela ‘Azazil’, del egipcio Yusuf Zeidan. Casa Árabe también fue reconocida en aquella edición por su contribución a la cultura de la paz y el entendimiento, junto a la revista Banipal y la Fundación Ibn Tufayl.

Para promover esta IX edición, una delegación qatarí se encuentra en España donde mantiene diversas reuniones con editores, traductores e instituciones vinculadas a la cultura, como Casa Árabe, la Biblioteca Islámica, la Fundación Euroárabe, la Escuela de Estudios Árabes o la Fundación Ibn Tufayl. La comisión está formada por Muhammad al Ahmari, director de FAIR; Mujab Iman, responsable del área de traducción; y Labib Nahhas, director ejecutivo de Shatiu.

“El premio no se limita solo a la traducción”, puntualiza Nahhas en impecable español. “Tiene una componente de traducción pura y dura, que en cada edición enfoca dos idiomas principales, uno el inglés, por razones obvias”. Pero hay otra parte centrada en el “entendimiento internacional” y en el esfuerzo que determinadas organizaciones hacen por difundir la cultura árabe en otras latitudes y viceversa. Y para este propósito, la “traducción es uno de los medios más poderosos”, asegura el director ejecutivo de Shatiu en conversación telefónica desde Granada (España).

Ceremonia de entrega de premios en Doha en ediciones anteriores
Ceremonia de entrega de premios en Doha en 2016

Nahhas destaca la “magnífica labor” que han desempeñado diversas organizaciones culturales españolas, tal como han podido comprobar personalmente en su gira por Madrid, Toledo, Granada y Almería. “Nos hemos quedado muy impresionados”. En esta edición, no se limitarán a promocionar el premio en España. También tienen previsto viajar a México y, previsiblemente, a Argentina y Chile. Según ha podido constatar, la difusión de la cultura árabe en la Península Ibérica ha aumentado “considerablemente” desde 2016. “Estamos viendo métodos y filosofías más creativas a la hora de difundir la cultura árabe. Y ya no hablan de Al Andalus como si fuera una cultura importada, sino como una cultura española, que es parte de la historia del país”.

El Premio Sheikh Hamad fue convocado el 1 de marzo y el plazo se cierra el 31 de julio. Cada traductor o institución se puede presentar a sí mismo, aunque también puede proponer a otros candidatos. La entidad patrocinadora se reserva el derecho de nominar a otras organizaciones. “Hay muchos factores que entran en juego”, argumenta Nahhas, “no solamente la calidad de la traducción, sino la importancia de la obra en la cultura original y otros elementos”.

“Es un revulsivo para editoriales y traductores”, asegura Iñaki Gutiérrez de Terán, profesor de Estudios Árabes e Islámicos de la Universidad Autónoma de Madrid y asesor del Foro que patrocina el premio. “Es una cantidad considerable y existe una gran expectación en el mercado editorial”, admite. El premio busca “acercar culturas y combatir estereotipos”, en opinión de Gutiérrez de Terán, que ya en 2015 fue contactado por la entidad qatarí para que sirviera de enlace en España. Ha sido él quien ha diseñado la agenda y el programa de contactos de la delegación qatarí en España.

El premio representa un sólido respaldo a la media docena de editoriales españolas que se atreven a divulgar la literatura árabe, aún hoy muy desconocida para el gran público. Las tres mejores traducciones del árabe al español se reparten 200.000 dólares y una cantidad idéntica para las transposiciones inversas. En una categoría especial, dotada también con otros 200.000 dólares, se reconoce a las entidades o personas que han contribuido a la cultura de la paz y la promoción del entendimiento internacional.

El Premio Sheikh Hamad incluye una categoría fija para la traducción inglés-árabe, mientras que una segunda lengua va cambiando en cada edición. El único idioma que ha repetido ha sido el turco y ahora el español. Otras ediciones han declarado lengua principal el chino, el persa o el francés. El certamen incluye no solo narrativa, sino también ensayo, poesía, teatro, sociología, filosofía o historia. “Son temas que les interesa mucho”, abunda Terán. El galardón se entregará en el contexto de un congreso internacional, que se celebrará previsiblemente en Doha en diciembre próximo. El jurado está compuesto por miembros del patronato de la entidad y otros especialistas convocados en cada edición.

El Premio Sheikh Hamad relanza la traducción árabe-español como puente de culturas