La inflación en Dubái alcanza su máximo anual impulsada por el cierre del Estrecho de Ormuz

Centro comercial en Dubái. (EL CORREO)
El Fondo Monetario Internacional proyecta un crecimiento económico moderado para las economías del Golfo, mientras agencias como Fitch Ratings mantienen la calificación crediticia de Emiratos Árabes Unidos en AA-, gracias al respaldo de los ingresos energéticos
La inflación en Dubái casi se duplicó en tres meses como consecuencia de la interrupción del tránsito comercial en el estratégico Estrecho de Ormuz, generado por el conflicto entre Estados Unidos e Irán, alcanzando un máximo del 5,4% este mes. Aunque se espera una moderación hasta el 2,9% en diciembre, los expertos advierten que esta desaceleración podría reflejar una disminución de la demanda en sectores clave como el turismo, el comercio minorista y la hostelería.

El cierre del estrecho, por donde transita más del 20% del suministro mundial de petróleo y gas natural, disparó los precios del combustible, el transporte y los alimentos importados. Ryan Bohl, analista sénior de Oriente Medio y Norte de África en RANE, señaló al diario The National que las presiones inflacionarias podrían persistir aunque se alcance un alto el fuego, ya que la corrección de precios en sectores como alimentos y alquileres suele ser más lenta.

“La inflación no disminuirá uniformemente en todos los sectores; aunque los costes de transporte y combustible podrían ajustarse rápidamente, los precios de alimentos y vivienda permanecerán elevados a corto plazo”, indicó Sandeep Ganediwalla, socio regional de Redseer. Además, expuso que el consumidor en Dubái está “cauteloso pero no en pánico”, reorganizando prioridades hacia productos esenciales y limitando el gasto discrecional.

Los precios de los alimentos subieron un 5,3% solo en marzo, impulsados por los costes de transporte y la demanda estacional durante el Ramadán, mientras que el sector de alojamiento y restauración también mostró incrementos, según datos del Centro de Estadísticas de Dubái.

Autoridades locales y analistas internacionales coinciden en que una eventual reapertura del estrecho ayudaría a aliviar las tensiones inflacionarias, pero advierten que cualquier normalización llevará tiempo debido a los daños acumulados en las cadenas logísticas y la infraestructura comercial.

La economía de Dubái se enfrenta a una ralentización en el crecimiento turístico y comercial, con la salida de expatriados y un menor dinamismo en el mercado inmobiliario, según el Instituto de Finanzas Internacionales. El Fondo Monetario Internacional proyecta un crecimiento económico moderado para las economías del Golfo, mientras agencias como Fitch Ratings mantienen la calificación crediticia de Emiratos Árabes Unidos en AA-, gracias al respaldo de los ingresos energéticos.