14 de julio de 2026, 8:50
Los vuelos entre Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Arabia Saudí han sido suspendidos este martes tras un ataque contra el aeropuerto de Abha, en el sur del Reino, que marca una nueva escalada en las tensiones en Oriente Medio.
El ataque, atribuido a la milicia hutí respaldada por Irán, coincide con un recrudecimiento de los enfrentamientos entre el grupo rebelde y las fuerzas saudíes. Según el general de división Turki Al-Maliki, portavoz de la Coalición para Restablecer la Legitimidad en Yemen, las defensas antiaéreas saudíes interceptaron "con éxito" misiles balísticos dirigidos hacia infraestructuras clave del sur del país. “La amenaza fue neutralizada antes de causar daños o víctimas”, aseguró el oficial en declaraciones reproducidas por los medios nacionales.
En paralelo, Yemen ha intensificado sus acciones militares. En un movimiento inesperado, las fuerzas armadas yemeníes atacaron la pista del aeropuerto de Saná, controlada por los hutíes, con el objetivo de impedir el aterrizaje de un avión iraní. El presidente del Consejo de Liderazgo Presidencial yemení, Rashad Al-Alimi, justificó la medida afirmando que busca proteger la soberanía del país y evitar que caiga aún más en el juego estratégico de Teherán. "Debemos frustrar los intentos de Irán de arrastrar a nuestra nación a guerras que sirven únicamente a sus intereses", afirmó el mandatario.
El conflicto se desarrolla en un contexto de creciente tensión regional, que también abarca la confrontación en curso entre Estados Unidos e Irán. Estos episodios de violencia en el Golfo Arábigo podrían tener graves repercusiones, no solo para la estabilidad política de la zona, sino también para el comercio internacional y las rutas aéreas.
Por el momento, ni EAU ni Arabia Saudí han anunciado cuándo se reanudarán los vuelos entre ambos países. Las autoridades emiratíes han instalado a sus ciudadanos para evitar viajar a zonas de alto riesgo, mientras que los aeropuertos afectados han redirigido sus operaciones hacia destinos alternativos.
El ataque, atribuido a la milicia hutí respaldada por Irán, coincide con un recrudecimiento de los enfrentamientos entre el grupo rebelde y las fuerzas saudíes. Según el general de división Turki Al-Maliki, portavoz de la Coalición para Restablecer la Legitimidad en Yemen, las defensas antiaéreas saudíes interceptaron "con éxito" misiles balísticos dirigidos hacia infraestructuras clave del sur del país. “La amenaza fue neutralizada antes de causar daños o víctimas”, aseguró el oficial en declaraciones reproducidas por los medios nacionales.
En paralelo, Yemen ha intensificado sus acciones militares. En un movimiento inesperado, las fuerzas armadas yemeníes atacaron la pista del aeropuerto de Saná, controlada por los hutíes, con el objetivo de impedir el aterrizaje de un avión iraní. El presidente del Consejo de Liderazgo Presidencial yemení, Rashad Al-Alimi, justificó la medida afirmando que busca proteger la soberanía del país y evitar que caiga aún más en el juego estratégico de Teherán. "Debemos frustrar los intentos de Irán de arrastrar a nuestra nación a guerras que sirven únicamente a sus intereses", afirmó el mandatario.
El conflicto se desarrolla en un contexto de creciente tensión regional, que también abarca la confrontación en curso entre Estados Unidos e Irán. Estos episodios de violencia en el Golfo Arábigo podrían tener graves repercusiones, no solo para la estabilidad política de la zona, sino también para el comercio internacional y las rutas aéreas.
Por el momento, ni EAU ni Arabia Saudí han anunciado cuándo se reanudarán los vuelos entre ambos países. Las autoridades emiratíes han instalado a sus ciudadanos para evitar viajar a zonas de alto riesgo, mientras que los aeropuertos afectados han redirigido sus operaciones hacia destinos alternativos.
