2 de febrero de 2026, 8:58
El presidente de Emiratos Árabes Unidos (EAU), jeque Mohamed bin Zayed Al Nahyan, ha enviado este domingo un mensaje de felicitación a Nasry Asfura tras su reciente juramento constitucional como nuevo presidente de la República de Honduras. Asfura, líder del partido conservador, asumió el cargo este martes luego de ganar las elecciones celebradas el 30 de noviembre del año pasado, con el respaldo del mandatario estadounidense Donald Trump.
En sus mensajes de enhorabuena, también han participado el vicepresidente y primer Ministro de EAU y gobernante de Dubai, el jeque Mohammed bin Rashid Al Maktoum, así como el vicepresidente y presidente de la Corte Presidencial, el jeque Mansour bin Zayed Al Nahyan. Ambos líderes expresaron su deseo de fortalecer las relaciones bilaterales entre los dos países.
A pesar de la celebración de su investidura, Asfura se enfrenta a una situación complicada, ya que su antecesora, la izquierdista Xiomara Castro, se niega a reconocerlo como sucesor, acusándolo de fraude electoral. No obstante, Castro ha declarado su intención de respetar los resultados sancionados por el Consejo Nacional Electoral.
Esta controversia marca el inicio de un nuevo capítulo político en Honduras, donde la incertidumbre sigue vigente tras la transición de poder.
En sus mensajes de enhorabuena, también han participado el vicepresidente y primer Ministro de EAU y gobernante de Dubai, el jeque Mohammed bin Rashid Al Maktoum, así como el vicepresidente y presidente de la Corte Presidencial, el jeque Mansour bin Zayed Al Nahyan. Ambos líderes expresaron su deseo de fortalecer las relaciones bilaterales entre los dos países.
A pesar de la celebración de su investidura, Asfura se enfrenta a una situación complicada, ya que su antecesora, la izquierdista Xiomara Castro, se niega a reconocerlo como sucesor, acusándolo de fraude electoral. No obstante, Castro ha declarado su intención de respetar los resultados sancionados por el Consejo Nacional Electoral.
Esta controversia marca el inicio de un nuevo capítulo político en Honduras, donde la incertidumbre sigue vigente tras la transición de poder.
