30 de abril de 2025, 15:34
Las autoridades de seguridad de Emiratos Árabes Unidos han desmantelado un audaz intento de contrabando de armamento y materiales bélicos destinados a las Fuerzas Armadas de Sudán. En una operación cuidadosa, se arrestó a miembros de una célula dedicada a la mediación y tráfico ilícito de armamento, quienes operaban sin las debidas autorizaciones.
Los sospechosos fueron aprehendidos mientras realizaban la inspección de un cargamento que incluía cerca de cinco millones de cartuchos de munición del tipo Giranov, en un avión privado en un aeropuerto del país. Parte de esta carga fue hallada también en habitaciones de hotel de dos de los implicados.
Según el fiscal general de EAU, Hamad Saif Al Shamsi, las investigaciones destaparon conexiones con altos mandos militares sudaneses, incluyendo al ex director de inteligencia, Salah Gosh, y otros funcionarios cercanos a Abdel Fattah al-Burhan.
Los detalles de este entramado revelan que las Fuerzas Armadas Sudanesas transfirieron armas mediante un sistema de pago oculto conocido como Hawala Dar. Esta maniobra se llevó a cabo bajo la falsa pretensión de transacciones comerciales relacionadas con importaciones de azúcar.
La pesquisa ha revelado que los acuerdos fueron orquestados por el Comité de Armamento de las Fuerzas Armadas Sudanesas, lo cual subraya la complicidad de las altas esferas militares en este delito. Las ganancias generadas, que ascienden a 2,6 millones de dólares, fueron confiscadas junto con pruebas documentales del delito.
El fiscal general concluyó que este caso representa una violación grave de la seguridad nacional, exponiendo a EAU como un punto de tránsito para operaciones de contrabando hacia un país inmerso en el caos civil. La investigación sigue su curso, orientándose hacia el enjuiciamiento acelerado de los involucrados.
Los sospechosos fueron aprehendidos mientras realizaban la inspección de un cargamento que incluía cerca de cinco millones de cartuchos de munición del tipo Giranov, en un avión privado en un aeropuerto del país. Parte de esta carga fue hallada también en habitaciones de hotel de dos de los implicados.
Según el fiscal general de EAU, Hamad Saif Al Shamsi, las investigaciones destaparon conexiones con altos mandos militares sudaneses, incluyendo al ex director de inteligencia, Salah Gosh, y otros funcionarios cercanos a Abdel Fattah al-Burhan.
Los detalles de este entramado revelan que las Fuerzas Armadas Sudanesas transfirieron armas mediante un sistema de pago oculto conocido como Hawala Dar. Esta maniobra se llevó a cabo bajo la falsa pretensión de transacciones comerciales relacionadas con importaciones de azúcar.
La pesquisa ha revelado que los acuerdos fueron orquestados por el Comité de Armamento de las Fuerzas Armadas Sudanesas, lo cual subraya la complicidad de las altas esferas militares en este delito. Las ganancias generadas, que ascienden a 2,6 millones de dólares, fueron confiscadas junto con pruebas documentales del delito.
El fiscal general concluyó que este caso representa una violación grave de la seguridad nacional, exponiendo a EAU como un punto de tránsito para operaciones de contrabando hacia un país inmerso en el caos civil. La investigación sigue su curso, orientándose hacia el enjuiciamiento acelerado de los involucrados.