miércoles. 20.05.2026
Emiratos Árabes Unidos advirtió este martes ante el Consejo de Seguridad de la ONU que el ataque con drones contra la central nuclear pacífica de Barakah representa una "línea roja" que no puede quedar impune, en medio de crecientes tensiones en Oriente Medio.

El embajador emiratí, Mohamed Abushahab, calificó el acto de "terrorista, ilegal y no provocado" y alertó sobre el riesgo de que la normalización de tales ataques socave la seguridad regional y global. “Nos reservamos el derecho a proteger nuestro territorio conforme al derecho internacional”, afirmó.

Según Abu Dhabi, el incidente provocó un incendio controlado en un generador externo a los reactores, sin afectar su funcionamiento ni la radiación, por lo que la planta permanece estable y cubre cerca del 25% de la demanda eléctrica nacional.

El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) expresó su "grave preocupación". Su director, Rafael Grossi, advirtió que un ataque directo podría desencadenar consecuencias catastróficas, incluyendo liberación radiactiva y evacuaciones masivas. Próximamente visitará la región para coordinar medidas de emergencia.

La sesión extraordinaria, solicitada por Bahréin, reflejó la alarma internacional frente a la escalada de ataques transfronterizos atribuidos a Irán y sus aliados, que afectan infraestructuras vitales en varios países, como Arabia Saudí, Qatar y Jordania. Delegados de Estados Unidos, Rusia, Francia, China, Pakistán y Grecia coincidieron en condenar los ataques, subrayando la necesidad de una respuesta unificada para preservar la estabilidad y seguridad nuclear en la región.

Emiratos califica ante la ONU que el ataque a la planta nuclear de Barakah es una...