Menores y apps de reparto: la nueva alerta en Emiratos por el uso sin supervisión de servicios digitales

Niño con un móvil. (Freepik)
La Child Safety Organisation, entidad vinculada al Sharjah Family and Community Council, ha lanzado un aviso a los padres sobre el aumento de menores que utilizan aplicaciones de comida, compras y entregas a domicilio sin conocimiento de los adultos

La Child Safety Organisation, entidad vinculada al Sharjah Family and Community Council, ha lanzado un aviso a los padres sobre el aumento de menores que utilizan aplicaciones de comida, compras y entregas a domicilio sin conocimiento de los adultos. La información, publicada por Gulf News, subraya que la comodidad tecnológica está creando brechas de seguridad dentro del propio hogar.

Según la organización, muchos niños ya son capaces de pedir comida, juguetes o productos varios desde el móvil familiar, e incluso recibir al repartidor en la puerta sin que los padres lo sepan. Lo que podría parecer una travesura inocente expone a los menores a riesgos que no están preparados para gestionar: interacción con desconocidos, uso indebido de datos personales o compras no autorizadas.

La delgada línea entre autonomía y riesgo

Hanadi Saleh Al Yafei, directora general de la Child Safety Organisation, ha explicado que las aplicaciones actuales permiten a los niños realizar acciones que antes pasaban necesariamente por un adulto: introducir direcciones, efectuar pagos o gestionar entregas. El problema, señala, no es la tecnología en sí, sino la falta de madurez para manejarla sin supervisión.

Al Yafei insiste en que supervisar no significa prohibir, sino establecer límites claros entre lo que un menor puede hacer de forma independiente y lo que debe seguir bajo control adulto. La recomendación principal es introducir a los niños en el entorno digital de manera gradual, explicándoles que datos como direcciones, números de teléfono o información de pago son responsabilidades que requieren criterio y acompañamiento.

Qué pueden hacer los padres para reforzar la seguridad digital

La Child Safety Organisation recomienda que todas las compras online se realicen con conocimiento de los adultos y que un miembro de la familia esté presente para recibir los pedidos. También aconseja revisar los ajustes del móvil, evitar guardar tarjetas bancarias, desactivar pagos con un clic y activar notificaciones de compra. La educación sobre privacidad y seguridad en el hogar sigue siendo un pilar esencial: ningún menor debería abrir la puerta a un repartidor sin permiso, aunque esté esperando un pedido.

Hacia hábitos digitales más seguros

El objetivo de estas recomendaciones no es limitar la tecnología, sino ayudar a las familias a adaptarse a un entorno donde los menores tienen acceso a herramientas que antes estaban reservadas a los adultos. Crear normas claras, acompañar y explicar con calma son, según la organización, las claves para construir hábitos digitales más seguros en un hogar cada vez más conectado.