27 de julio de 2026, 8:49
Los responsables escolares de Emiratos Árabes Unidos (EAU) se muestran optimistas ante el inicio del nuevo curso académico tras las interrupciones causadas por la guerra con Irán, que impactó significativamente en el sector educativo desde su estallido en febrero pasado.
A pesar de los desafíos, Dino Varkey, director ejecutivo de Gems Education —el mayor grupo de colegios privados de EAU— afirmó que las perspectivas son positivas. De los cerca de 1.500 estudiantes que abandonaron las escuelas de Gems debido al conflicto, entre 600 y 700 han confirmado su regreso, lo que representa una clara señal de confianza, según indicó el Sr. Varkey.
La educación en el país tuvo que adaptarse rápidamente a las circunstancias. Las clases virtuales fueron adoptadas como medida preventiva. Además, la incertidumbre regional provocó una ligera disminución en la plantilla docente de algunos centros, aunque estos lograron mantener sus tasas de contratación en niveles similares a años anteriores.
La directora de recursos humanos de Taaleem Group, Lisa Yackiminie, destacó al diario The National que la rotación de personal atribuida directamente al conflicto fue mínima, mientras que Svenja Cassia, representante del colegio internacional Nord Anglia Dubái, indicó que casi el 90% de los alumnos que dejaron el país planean regresar para el próximo curso.
El impacto de la guerra ha transformado las prioridades de familias y educadores. Según los expertos, la demanda de estabilidad, bienestar y una comunidad sólida es ahora tan importante como los resultados académicos. No obstante, los principales grupos educativos como Gems y Taaleem siguen invirtiendo en desarrollo profesional y apoyo emocional para sus empleados, a fin de garantizar un entorno laboral atractivo y una calidad educativa de primer nivel.
A pesar de los retos, los operadores del sector coinciden en que EAU mantiene su posición como destino preferido para una educación de excelencia en un contexto internacional.
A pesar de los desafíos, Dino Varkey, director ejecutivo de Gems Education —el mayor grupo de colegios privados de EAU— afirmó que las perspectivas son positivas. De los cerca de 1.500 estudiantes que abandonaron las escuelas de Gems debido al conflicto, entre 600 y 700 han confirmado su regreso, lo que representa una clara señal de confianza, según indicó el Sr. Varkey.
La educación en el país tuvo que adaptarse rápidamente a las circunstancias. Las clases virtuales fueron adoptadas como medida preventiva. Además, la incertidumbre regional provocó una ligera disminución en la plantilla docente de algunos centros, aunque estos lograron mantener sus tasas de contratación en niveles similares a años anteriores.
La directora de recursos humanos de Taaleem Group, Lisa Yackiminie, destacó al diario The National que la rotación de personal atribuida directamente al conflicto fue mínima, mientras que Svenja Cassia, representante del colegio internacional Nord Anglia Dubái, indicó que casi el 90% de los alumnos que dejaron el país planean regresar para el próximo curso.
El impacto de la guerra ha transformado las prioridades de familias y educadores. Según los expertos, la demanda de estabilidad, bienestar y una comunidad sólida es ahora tan importante como los resultados académicos. No obstante, los principales grupos educativos como Gems y Taaleem siguen invirtiendo en desarrollo profesional y apoyo emocional para sus empleados, a fin de garantizar un entorno laboral atractivo y una calidad educativa de primer nivel.
A pesar de los retos, los operadores del sector coinciden en que EAU mantiene su posición como destino preferido para una educación de excelencia en un contexto internacional.
