El Parque Nacional Wadi Wurayah, conocido por albergar la única cascada permanente de Emiratos Árabes Unidos, se convirtió este sábado en el escenario de un significativo evento de conservación. Un grupo de 15 residentes locales tuvo la oportunidad única de acceder a esta área restringida, contribuyendo así a los esfuerzos de preservación y participando en la iniciativa 'Líderes del cambio' de Emirates Nature-WWF.
Los voluntarios, dirigidos por la Autoridad Ambiental de Fujairah (FEA), colaboraron para documentar la fauna del parque y capturar sapos, con el fin de medirlos y liberarlos en su hábitat natural. La doctora Nadia Al-Alawi, participante del evento, recordó su infancia en el lugar: “En los años 70, mis padres nos traían aquí para acampar. Es un hermoso recuerdo”, expresó mientras compartía nostalgia por el lugar que ha visto transformaciones a lo largo de las décadas.
Wadi Wurayah, reconocido como la primera zona montañosa protegida en el país, alberga más de 1.000 especies de flora y fauna. Su cascada, que fluye ininterrumpidamente durante al menos 10.000 años, se nutre de más de 60 manantiales y forma un estanque donde habita el pez Garai, capaz de sobrevivir a inundaciones repentinas, según el investigador AbdulNasser Obeidat.
La FEA no solo se dedica a la investigación, sino también a la reforestación y programas de conservación. Gracias a sus esfuerzos, la población del tahr árabe, en peligro de extinción, ha crecido de 11 a más de 100 ejemplares.
Como parte de la actividad, los voluntarios recolectaron datos sobre sapos y libélulas, considerados indicadores de la salud del ecosistema. Sarah Aminian, una joven entusiasta de la geología, compartió su emoción al participar en la captura de sapos por primera vez.
A pesar de que la zona permanece cerrada al público en general, el equipo del parque busca maneras de permitir visitas limitadas, incentivando así la conexión de las personas con la naturaleza. Actualmente, la única alternativa para acceder al área es a través de programas de voluntariado.