miércoles. 17.07.2024

El presidente del Gobierno de España Pedro Sánchez ha decretado el estado de alarma en en el país después de que sea ya el segundo país de Europa, por detrás de Italia, con más casos de Covid-19, después de haber superado a Alemania (2.512) y Francia (2.876). En España este viernes ya hay 4.209 personas infectadas y ya son 120 los fallecidos según los últimos datos facilitados por el Ministerio de Sanidad español. La cifra de fallecidos en todo el mundo por la pandemia supera ya los 5.000.

En una declaración institucional desde el Palacio de la Moncloa, pasadas las 18.00 horas de Emiratos Árabes Unidos, Sánchez ha explicado los motivos: "Para enfrentarnos a una crisis como la que está sufriendo el mundo y nuestro país".

"Va a ser muy duro y difícil, va a tardar semanas", ha afirmado. De hecho, ha advertido de que se llegará a los 10.000 contagiados: "Estamos en la primera fase de un combate que libra todo el mundo".

Además, Sánchez ha anunciado que convocará este sábado un Consejo de Ministros "para movilizar todos los recursos del conjunto del Estado para proteger mejor la salud de todos los ciudadanos" y se ha referido a recursos sanitarios, económicos, para la protección de todos los ciudadanos y también, ha añadido, "para responder a la emergencia social y económica con la máxima agilidad y contundencia".

Asimismo, el presidente ha insistido en que los esfuerzos están dirigidos a evitar la propagación del virus". "Este virus lo pararemos unidos", y ha afirmado que el Gobierno "va a proteger a todos los ciudadanos para frenar la pandemia con la menor afectación posible".

Sánchez ha afirmado que los mayores esfuerzos están dirigidos a evitar la propagación y ha apelado a la responsabilidad de todos, para seguir las recomendaciones de los sanitarios, a los que ha reconocido su esfuerzo. "Mensaje a nuestros mayores y a los que tienen enfermedades crónicas, tienen que protegerse al máximo frente a la infección, evitar los contactos y exponerse en espacios públicos", ha afirmado Sánchez, que también ha dirigido un mensaje a los jóvenes porque, ha dicho, pueden actuar como transmisores.

Ha explicado que la declaración del estado de alarma permite movilizar recursos, "pero la victoria depende de cada uno de nosotros, el heroismo también es lavarse las manos y quedarse en casa. Tardaremos semanas, pero pararemos el virus".

La medida ya ha sido comunicada al rey como jefe del Estado y asegura que también se lo ha trasladado a las diferentes fuerzas políticas y esta tarde se lo comunicará a los presidentes autonómicos. La decisión ha sido tomada tras la reunión telemática con la vicepresidenta primera, Carmen Calvo, y con el vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, en cuarentena en su domicilio tras el positivo por coronavirus de su pareja.

El estado de alarma supone que el Gobierno español puede escoger qué medidas adopta. La ley le permite hasta cinco opciones. La primera, que sería similar a lo que ya se ha adoptado en Italia, consistiría en “limitar la circulación o permanencia de personas o vehículos en horas y lugares determinados, o condicionarlas al cumplimiento de ciertos requisitos”, por lo que la movilidad dejaría de ser libre. Además, el estado de alarma supondría una limitación de la propiedad privada, ya que el Ejecutivo podría estar legitimado para “practicar requisas temporales de todo tipo de bienes e imponer prestaciones personales obligatorias”. La ley también le da potestad para “intervenir y ocupar transitoriamente industrias, fábricas, talleres, explotaciones o locales de cualquier naturaleza, con excepción de domicilios privados, dando cuenta de ello a los Ministerios interesados”.

El estado de alarma se utilizó por primera y única vez en España en diciembre del 2010, cuando una huelga de controladores obligó a cerrar el tráfico aéreo en España. En aquella ocasión, el Gobierno de José Luis Rodriguez Zapatero militarizó las torres de control.

El Gobierno ya anunció este jueves, tras un Consejo de Ministros extraordinario, varias medidas para combatir la pandemia, entre ellas, una inyección de 3.800 millones de euros a la sanidad. 

El presidente del Gobierno español declara el estado de alarma por el coronavirus