sábado. 18.05.2024

El secuestro de dos médicos cubanos en Kenia y su posterior traslado a Somalia por supuestos integrantes del grupo yihadista somalí Al Shabab cumplió el miércoles cuatro años sin ninguna pista sobre la suerte que han corrido los doctores. El cirujano Landy Rodríguez Hernández y el especialista en medicina general Assel Herrera Correa fueron secuestrados en la ciudad keniana de Mandera (noreste), fronteriza con Somalia y objetivo de ataques yihadistas en el pasado.

Aquel 12 de abril, los dos galenos se desplazaban, como era su costumbre, en un convoy al hospital de Mandera protegidos por escoltas armados, cuando fueron interceptados tras un tiroteo en el que falleció uno de los policías que velaban por su seguridad. Hasta el año pasado, el Gobierno de Kenia aseguró siempre que se hacían gestiones para rescatar a los doctores, unos esfuerzos que, hasta la fecha, resultaron infructuosos.

Desde la llegada del presidente keniano, William Ruto, al poder el pasado septiembre, el Ejecutivo no se ha pronunciado públicamente sobre el caso. El silencio oficial también ha imperado en la vecina Somalia, donde se supone que siguen cautivos los médicos. "Nadie sabe el paradero actual de los dos  cubanos. Tampoco tenemos información actualizada sobre el estado actual de su bienestar", aseguró a la agencia de noticias EFE una fuente de la Agencia Nacional de Inteligencia y Seguridad (NISA) somalí bajo condición de anonimato porque no está autorizada a hablar con medios de comunicación.

"Se cree que todavía están retenidos en algún lugar de un bastión de Al Shabab desde su secuestro", apuntó la fuente. "No tenemos más detalles en este momento -insistió- y no ha surgido nada nuevo en los últimos dos años". A su juicio, "Kenia también debe rendir cuentas, ya que los secuestros tuvieron lugar en su suelo y se sabe que los combatientes de Al Shabab cruzan las zonas fronterizas entre Somalia y Kenia". "Es un caso sin resolver, pero eso no significa que la gente deba perder la esperanza", concluyó la fuente.

Entre quienes no pierden esa esperanza se encuentra el embajador cubano en Kenia, Juan Manuel Rodríguez Vázquez. "Por supuesto, tenemos presente la fecha del cumplimiento de los cuatro años (del secuestro). Trabajamos todos los días para garantizar el regreso de ellos (los médicos)", declaró a EFE

Rodríguez Vázquez, quien presentó cartas credenciales el pasado día 4 en Mogadiscio ante el presidente de Somalia, Hassan Sheikh Mohamud, en calidad de embajador no residente ante ese país. "Con el presidente somalí se abordaron todos los temas de las relaciones bilaterales", reveló a EFE el diplomático, aunque no precisó si trató con Mohamud el rapto de los doctores.

El día anterior, Rodríguez Vázquez fue recibido por el ministro somalí de Asuntos Exteriores, Abshir Omar Jama. "Habiendo establecido relaciones diplomáticas entre 1972-1977, saludamos la reanudación de relaciones diplomáticas con la República de Cuba regidas por la cooperación y el respeto mutuo", aseguró Jama. Sin embargo, el embajador aclaró a EFE que "sí hubo ruptura de relaciones, pero se restablecieron en 1989". En cualquier caso, este acercamiento diplomático "tiene potencial para cambiar el rumbo (del caso) si el Gobierno cubano presiona para que el somalí averigüe qué pasó con estos dos médicos", agregó la fuente de la NISA.

Al margen de los contactos diplomáticos, limitados a menudo a esperanzadoras declaraciones que evitan detallar las gestiones para liberar a Herrera y Rodríguez, ni se conoce con certeza la suerte de los galenos ni se han publicado pruebas de vida.

En mayo de 2019, líderes tradicionales de Kenia y Somalia que viajaron a la región somalí de Jubaland, controlada por Al Shabab, para negociar en favor de los facultativos, confesaron haber visto a los doctores prestando asistencia médica a la población local. Según los mediadores, los secuestradores llegaron a exigir 1,5 millones de dólares como condición para su liberación, informó entonces la prensa keniana. Herrera y Rodríguez forman parte de un contingente de un centenar de profesionales cubanos que llegaron en 2018 a Kenia en aplicación de un acuerdo bilateral para mejorar el acceso a servicios sanitarios especializados en el país africano.

Al Shabab, afiliado desde 2012 a la red terrorista Al Qaeda, perpetra frecuentes ataques para derrocar al Gobierno somalí -respaldado por la comunidad internacional- e instaurar un Estado islámico de corte wahabí (ultraconservador). El grupo yihadista controla zonas rurales del centro y sur de Somalia y atenta también en países vecinos como Kenia y Etiopía.

Somalia vive en un estado de guerra y caos desde 1991, cuando fue derrocado el dictador Mohamed Siad Barre, lo que dejó al país sin Gobierno efectivo y a merced de milicias islamistas y señores de la guerra.

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