Barasti, el icónico beach club de Dubái que vio crecer a la ciudad, cierra temporalmente tras 30 años de historia
Hay lugares que trascienden su actividad comercial y se convierten en parte de la memoria colectiva de una ciudad. En Dubái, uno de esos espacios es Barasti.
El icónico beach club ubicado en Mina Seyahi ha anunciado su cierre temporal a partir de este mes de junio para acometer una importante remodelación que lo transformará por completo y que culminará con su reapertura prevista para 2027. La noticia, adelantada por Khaleej Times, marca el final de una etapa para uno de los espacios de ocio más reconocibles de Emiratos Árabes Unidos.
Mucho antes de que Palm West Beach, Bluewaters o J1 Beach redefinieran el concepto de ocio frente al mar en Dubái, Barasti ya era un referente. Inaugurado en 1995, cuando la Marina de Dubái todavía estaba lejos de convertirse en el bosque de rascacielos que es hoy, el local se consolidó como uno de los primeros puntos de encuentro informales de la ciudad.
Su fórmula era sencilla: acceso a la playa, música en directo, retransmisiones deportivas y un ambiente relajado que atraía tanto a expatriados como a visitantes de paso. Con el tiempo, por su escenario pasaron artistas internacionales como Steve Aoki o Alan Walker y miles de aficionados siguieron allí competiciones deportivas de alcance mundial.
Un rincón especial para la comunidad española
Para muchos españoles que llegaron a Emiratos durante los años de expansión económica del país, Barasti también fue uno de los primeros lugares donde construir comunidad.
Antes de la consolidación de numerosas asociaciones empresariales y profesionales españolas en Dubái, el beach club acogió los primeros encuentros informales promovidos por el Spanish Business Council. Aquellas reuniones permitieron a empresarios, directivos y profesionales españoles ampliar su red de contactos, intercambiar experiencias y facilitar la integración de los recién llegados al país.
En una época en la que la comunidad española era mucho más reducida que la actual, Barasti se convirtió en un punto de referencia para el networking y la socialización, contribuyendo a fortalecer los lazos entre residentes españoles en Emiratos.
Una despedida antes de reinventarse
La dirección del establecimiento ha querido despedirse de sus clientes con un último gran evento el próximo 21 de junio. Bajo el nombre de 'Barasti: Last Orders', la jornada reunirá algunos de los elementos que definieron la esencia del local durante tres décadas: música en directo, ambiente playero y una clientela formada por varias generaciones de residentes.
Según explicó Ugur Lee Kanbur, director general multipropiedad de Destination Mina Seyahi, el objetivo de la remodelación es preservar la identidad histórica del espacio mientras se adapta a las nuevas demandas del mercado.
"Barasti forma parte de la historia de Dubái. Durante 30 años ha unido a personas y ha creado recuerdos para generaciones de residentes y visitantes", afirmó.
El reflejo de una ciudad en constante transformación
La renovación de Barasti es también un reflejo de la evolución de Dubái. Lo que comenzó como un sencillo beach club frente al mar deberá adaptarse ahora a un entorno completamente distinto, marcado por el crecimiento residencial de Dubai Marina y Dubai Harbour y por una oferta de ocio cada vez más sofisticada.
Los responsables del proyecto avanzan que el nuevo complejo contará con diferentes espacios orientados a distintos perfiles de visitantes, incluyendo áreas familiares durante el día y propuestas más exclusivas para adultos durante la noche.
Mientras tanto, para muchos residentes veteranos, la despedida temporal de Barasti supone el cierre simbólico de una etapa de la ciudad. Una etapa en la que Dubái todavía estaba construyendo su identidad moderna y en la que lugares como este ayudaron a tejer las relaciones personales y profesionales que hoy forman parte de la historia de la emirato.