El jeque Abdullah bin Zayed Al Nahyan, viceprimer ministro y ministro de Asuntos Exteriores de Emiratos Árabes Unidos, condenó enérgicamente los ataques y las amenazas contra infraestructuras y servicios civiles en la región, incluidos centros educativos, hospitales, plantas desalinizadoras, instalaciones energéticas, nodos de transporte y zonas residenciales.
El dirigente subrayó que este tipo de acciones constituyen una flagrante y grave violación de los principios y normas del derecho internacional, y que no pueden ser aceptadas ni justificadas bajo ninguna circunstancia. Estos ataques han causado víctimas civiles y heridos, además de generar temor entre millones de personas en la región.
Abdullah bin Zayed advirtió de que convertir instalaciones energéticas, puertos, aeropuertos y rutas marítimas internacionales en objetivos militares no solo pone en riesgo a los Estados, sino que supone una amenaza grave para la estabilidad de la economía mundial y las cadenas de suministro críticas, además de socavar la seguridad regional e internacional.
Asimismo, afirmó que las infraestructuras civiles no son un escenario de guerra y que su ataque representa una peligrosa escalada que constituye una línea roja que no será tolerada en ningún caso.
El ministro insistió en la necesidad urgente de poner fin de inmediato a estas hostilidades y de garantizar, sin excepción, la protección de la población civil y de las infraestructuras civiles, y advirtió de las graves consecuencias de estas violaciones.
