martes. 28.05.2024

Al menos dos trabajadores iraquíes han resultado heridos luego de que un cohete impactara este miércoles contra un complejo de edificios en la ciudad de Basora, en el sureste de Irak, según confirman autoridades policiales citadas por la agencia de noticias Reuters.

El sitio impactado corresponde a Burjesia, un área de 10.000 metros cuadrados que alberga la sede residencial y de operaciones en Irak de varias compañías petroleras transnacionales, entre ellas la holandesa Shell, la estadounidense ExxonMobil y la italiana Eni.

Los trabajadores escucharon al menos tres explosiones en el complejo esta mañana. De acuerdo con una fuente de Exxon, esa petrolera se prepara para evacuar de las instalaciones a una veintena de sus empleados extranjeros de forma inmediata.

Ningún grupo se ha adjudicado la responsabilidad por este ataque. El cohete golpeó el sitio de Burjesia al oeste de la ciudad, dijo la policía.

El atentado de este  miércoles se produjo después de otros dos ataques en los últimos  días en las bases que albergan al personal militar estadounidense en Irak, a medida que aumenta la tensión entre Estados Unidos e Irán.

Estados Unidos evacuó a cientos de miembros del personal diplomático de su embajada en Bagdad el mes pasado, citando amenazas no especificadas de Irán contra los intereses estadounidenses en el vecino Irak, donde Teherán apoya a algunas milicias chiítas.

El incidente del miércoles se produjo justo cuando el personal de Exxon que también fue evacuado después de la partida de los diplomáticos comenzó a regresar a Basora.

Una fuente de seguridad dijo que Exxon se estaba preparando para evacuar a unos 20 empleados extranjeros de inmediato. Funcionarios petroleros dijeron que las operaciones, incluidas las exportaciones del sur de Irak, no fueron afectadas por los incidentes.

La policía dijo que el cohete era un misil Katyusha de corto alcance que aterrizó a 100 metros de la zona utilizada como residencia y centro de operaciones por Exxon.

Burjesia está cerca del campo petrolífero Zubair operado por Eni.

Washington ha incrementado las presiones sobre Irán en los últimos meses y afirmó enviar fuerzas adicionales a la región debido a la tensión con la República Islámica. Culpa a Teherán por los ataques a los petroleros en el Golfo de Omán la semana pasada. Teherán niega que estuviera involucrado.

Ambas partes dicen que no quieren la guerra, pero los analistas advierten que tales incidentes podrían intensificar la violencia en la región.

Un misil impacta contra las instalaciones de varias compañías petroleras en Irak