Saleh Mohammadi, un destacado luchador de 19 años, ha sido condenado a muerte en un polémico juicio tras ser acusado de la muerte del agente de seguridad Mohammad Ghasemi Homapour durante protestas en Qom. Según el tribunal iraní, Mohammadi formó parte de un grupo que lanzó cócteles molotov contra las fuerzas de seguridad en la Plaza Nabutov.
Las autoridades sostienen que la lesión mortal de Ghasemi, quien falleció por "golpes de arma blanca y espada", fue provocada por un cuchillo que supuestamente portaba Mohammadi. Sin embargo, tanto el joven deportista como sus familiares niegan estos cargos, asegurando que las confesiones fueron obtenidas bajo coacción y que él se encontraba en casa de su tío en el momento del incidente. Además, amigos y compañeros afirman que no hay pruebas en vídeo que lo incriminen.
El Departamento de Estado de Estados Unidos ha denunciado la situación, instando al régimen iraní a detener la ejecución de Mohammadi y de otros condenados a muerte. En solo diez días, se han reportado más de 30 deportistas asesinados por las fuerzas del régimen, lo que ha generado una creciente preocupación internacional por la represión en Irán.Saleh Mohammadi, a 19-year-old wrestler on Iran's national team, has been sentenced to public execution by hanging.
— National Union for Democracy in Iran (@NUFDIran) February 11, 2026
Despite having an alibi, he has been sentenced based on torture-tainted “confessions”.
The court has refused even to interview his witnesses.
Be Saleh's voice. pic.twitter.com/BdpKnFoAe3
