viernes. 16.01.2026
Los gobiernos de Arabia Saudita, Qatar, Omán y Egipto llevaron a cabo una intensa serie de negociaciones con Estados Unidos e Irán esta semana, con el objetivo de prevenir un posible ataque estadounidense contra la República Islámica. Este esfuerzo se desencadenó por el uso de la fuerza por parte de Teherán contra manifestantes, lo cual, según los funcionarios de la región, podría tener serias repercusiones en todo Oriente Medio.

Un funcionario del Golfo, que habló bajo condición de anonimato por la sensibilidad del asunto, comentó que las conversaciones se desarrollaron durante más de 48 horas antes de que el presidente estadounidense, Donald Trump, decidiera, el jueves, no llevar a cabo ataques en este momento, aludiendo a una disminución de los asesinatos en Irán.

Los cuatro países árabes advirtieron a Washington que cualquier ataque tendría consecuencias significativas tanto en términos de seguridad como económicos para la región, afectando en última instancia a los propios intereses estadounidenses. Asimismo, hicieron hincapié a Irán sobre las repercusiones que tendría cualquier represalia contra instalaciones estadounidenses en el Golfo.

La agencia de noticias Reuters informó también que los esfuerzos diplomáticos estaban orientados a mitigar la retórica y evitar acciones militares que pudieran desestabilizar aún más la región, lo que podría abrir la puerta a futuros diálogos sobre el controvertido programa nuclear iraní.

La diplomacia de cuatro países árabes evita la escalada entre Estados Unidos e Irán