EEUU intensifica ataques en Irán mientras siguen conversaciones para finalizar la guerra
26 de mayo de 2026 (07:39 h.)
El Gobierno de Trump mantiene como objetivo principal evitar que la República Islámica desarrolle armas nucleares mediante el uso de uranio altamente enriquecido, algo que Teherán ha negado en reiteradas ocasiones
Las fuerzas estadounidenses realizaron este lunes una serie de ataques en el sur de Irán, dirigidos contra embarcaciones sospechosas de colocar minas y plataformas de lanzamiento de misiles, en lo que calificaron como medidas defensivas. Las acciones coincidieron con el desarrollo de conversaciones diplomáticas en Doha entre representantes iraníes y el primer ministro de Qatar, encaminadas a alcanzar un acuerdo que ponga fin a la guerra entre Estados Unidos e Irán, que ya suma tres meses de hostilidades.
Mientras tanto, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, afirmó desde Nueva Delhi que su país dará prioridad a la vía diplomática antes de considerar otros enfoques para abordar las tensiones nucleares con la República Islámica. “Existe una propuesta sólida en marcha para garantizar la apertura del Estrecho de Ormuz y establecer plazos concretos para negociaciones nucleares significativas”, afirmó Rubio ante los medios, expresando esperanza por llegar a un acuerdo.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recurrió a Truth Social para destacar que las conversaciones con Irán avanzan, aunque advirtió que cualquier fracaso en el diálogo podría desencadenar nuevos ataques militares. “Solo aceptaremos un gran acuerdo que beneficie a todos, o no habrá acuerdo alguno”, escribió Trump.
Horas después, el Comando Central de Estados Unidos confirmó los ataques recientes, asegurando que se llevaron a cabo para proteger a las tropas desplegadas en la región. "Seguimos actuando con moderación durante el alto el fuego vigente", declaró el capitán de la Armada Tim Hawkins, portavoz del organismo militar.
En paralelo, Irán aseguró haber derribado un dron furtivo “hostil” utilizando sistemas de defensa aérea recientemente desarrollados, según informaron agencias iraníes sin especificar su procedencia. Un alto funcionario citado por Fars declaró que el nuevo sistema es una garantía para impedir incursiones aéreas en el Golfo Arábigo.
La creciente tensión también se reflejó en el conflicto entre Israel y Hezbolá. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, anunció la intensificación de ataques contra infraestructuras de la milicia respaldada por Irán en el Líbano, particularmente en el valle de Bekaa. Aunque Israel y el Líbano acordaron un alto el fuego en abril, los ataques israelíes contra Hezbolá han continuado bajo la justificación de la autodefensa, dado que el grupo no formó parte de la tregua.
En Doha, las conversaciones entre Irán y Qatar, mediadas por altos funcionarios, se centraron en la apertura del Estrecho de Ormuz y posibles concesiones nucleares. Según fuentes cercanas al proceso, el gobernador del Banco Central iraní también estuvo presente para negociar la liberación de fondos congelados como parte de un acuerdo final.
Por otro lado, el Ministerio de Asuntos Exteriores iraní aclaró que los temas nucleares solo serán tratados una vez que se alcance un acuerdo marco que aborde las cuestiones principales de la disputa.
El Gobierno de Trump mantiene como objetivo principal evitar que Irán desarrolle armas nucleares mediante el uso de uranio altamente enriquecido, algo que Teherán ha negado en reiteradas ocasiones.
Mientras tanto, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, afirmó desde Nueva Delhi que su país dará prioridad a la vía diplomática antes de considerar otros enfoques para abordar las tensiones nucleares con la República Islámica. “Existe una propuesta sólida en marcha para garantizar la apertura del Estrecho de Ormuz y establecer plazos concretos para negociaciones nucleares significativas”, afirmó Rubio ante los medios, expresando esperanza por llegar a un acuerdo.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recurrió a Truth Social para destacar que las conversaciones con Irán avanzan, aunque advirtió que cualquier fracaso en el diálogo podría desencadenar nuevos ataques militares. “Solo aceptaremos un gran acuerdo que beneficie a todos, o no habrá acuerdo alguno”, escribió Trump.
Horas después, el Comando Central de Estados Unidos confirmó los ataques recientes, asegurando que se llevaron a cabo para proteger a las tropas desplegadas en la región. "Seguimos actuando con moderación durante el alto el fuego vigente", declaró el capitán de la Armada Tim Hawkins, portavoz del organismo militar.
En paralelo, Irán aseguró haber derribado un dron furtivo “hostil” utilizando sistemas de defensa aérea recientemente desarrollados, según informaron agencias iraníes sin especificar su procedencia. Un alto funcionario citado por Fars declaró que el nuevo sistema es una garantía para impedir incursiones aéreas en el Golfo Arábigo.
La creciente tensión también se reflejó en el conflicto entre Israel y Hezbolá. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, anunció la intensificación de ataques contra infraestructuras de la milicia respaldada por Irán en el Líbano, particularmente en el valle de Bekaa. Aunque Israel y el Líbano acordaron un alto el fuego en abril, los ataques israelíes contra Hezbolá han continuado bajo la justificación de la autodefensa, dado que el grupo no formó parte de la tregua.
En Doha, las conversaciones entre Irán y Qatar, mediadas por altos funcionarios, se centraron en la apertura del Estrecho de Ormuz y posibles concesiones nucleares. Según fuentes cercanas al proceso, el gobernador del Banco Central iraní también estuvo presente para negociar la liberación de fondos congelados como parte de un acuerdo final.
Por otro lado, el Ministerio de Asuntos Exteriores iraní aclaró que los temas nucleares solo serán tratados una vez que se alcance un acuerdo marco que aborde las cuestiones principales de la disputa.
El Gobierno de Trump mantiene como objetivo principal evitar que Irán desarrolle armas nucleares mediante el uso de uranio altamente enriquecido, algo que Teherán ha negado en reiteradas ocasiones.