viernes. 23.02.2024

Los hutíes, milicias y fuerzas leales al ex presidente Ali Abdullah Saleh respaldados por Irán, utilizaron las conversaciones de paz en Kuwait para reagruparse y prepararse para las batallas más feroces en Yemen, según los analistas.

Mientras que el gobierno de Yemen internacionalmente reconocido de Abd Rabbo Mansour Hadi ofreció alguna concesión durante las conversaciones, los hutíes y sus aliados se abstuvieron de mostrar ninguna intención de llegar a una solución pacífica, añaden los expertos.

"Cuando los hutíes acudieron a las conversaciones, lo que tenían en mente era ganar tiempo y distraer a la comunidad internacional y a la Coalición Árabe en sus esfuerzos por encontrar una solución seria," explicó Fadel Al Rubei, analista político de Yemen con base en Adén al diario Gulf News.

"En realidad, estaban planeando reagruparse y reforzar sus posiciones en tierra. Esperamos presenciar un aumento de la violencia ya sea en la frontera con Arabia Saudita o en las batallas en curso dentro de Yemen", añadió el británico Mahmoud Azzani, analista político de Yemen.

Las conversaciones en Kuwait, que comenzaron en abril con el objetivo de encontrar una salida pacífica a la guerra civil de Yemen, se rompieron el 7 de julio. Desde entonces, una escalada de las operaciones militares se registraron en tierra.

"Parece que la opción política llegó a un punto muerto debido a las altas ambiciones de los hutíes y sus aliados, que no están dispuestos a aceptar nada que no sea ser el ganador", explicó al Azzani. Debido a eso, las milicias hutíes y sus seguidores no han ofrecido ninguna concesión en las conversaciones.

El gobierno, por su parte, aceptó que los hutíes se retirasen de Sana'a, Taiz y Hudaidah y entregaran sus armas pesadas como una primera fase antes de la plena aplicación de la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU 2216, que aboga por la total retirada de todas las posiciones en Yemen. 'Esta era una gran concesión", dijo al Azzani.

"El período de negociaciones en cualquier conflicto es considerado un período en el que todas las partes se reorganizan", dijo Eman Ragab, un investigador de seguridad en El Cairo del Centro de Estudios Estratégicos Al Ahram.

La guerra comenzó en marzo de 2015 para restablecer al gobierno de Hadi. El conflicto ha matado a miles de personas en el país, de acuerdo con estimaciones de la ONU.

"A pesar de los intentos de los hutíes para imponer su voluntad y cambiar los hechos, no van a tener éxito. El gobierno aún puede utilizar la parte sur liberada del país y moverse hacia el norte, donde están posicionados los hutíes", agregó Al Rubie.

Los expertos esperan un aumento de la violencia en Yemen
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