En el inicio del octavo día de conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Irán, nuevas oleadas de bombardeos han sacudido la capital iraní, Teherán.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) llevaron a cabo un ataque masivo contra infraestructuras clave del régimen iraní, resultando en más de mil muertes de iraníes hasta la fecha.
Entre los objetivos atacados se encuentra el búnker militar del exlíder Alí Jameneí, que fue destruido por unos 50 aviones de combate israelíes.
Las repercusiones de estos ataques fueron evidentes en el Aeropuerto Internacional de Mehrabad, donde se registró un incendio que dejó varias imágenes dramáticas.
Irán ha respondido lanzando misiles hacia Tel Aviv, afirmando que su defensa es necesaria ante la agresión de EE.UU. y sus aliados.
Su embajador ante la ONU reiteró la firme postura de no renunciar a la soberanía nacional.
La situación ha llevado a Baréin a instruir a sus ciudadanos a buscar refugio, mientras Arabia Saudí interceptó misiles dirigidos a sus bases.
A nivel global, Estados Unidos considera la posibilidad de retirar sanciones al crudo ruso para mitigar el aumento de precios del petróleo, en medio de la crisis desatada por el conflicto.
