martes. 21.04.2026
La economía iraní, ya debilitada antes del estallido de la guerra, se encuentra en una situación crítica ante el bloqueo naval impuesto por Estados Unidos en el Estrecho de Ormuz, principal vía para el 90% del comercio exterior del país, valorado en 109.700 millones de dólares anuales.

El conflicto, iniciado en junio de 2025 con ataques a instalaciones nucleares iraníes, y agravado desde febrero de este año con nuevas ofensivas estadounidenses e israelíes, ha llevado a Irán a cerrar de facto el paso estratégico del Golfo Arábigo. Según un análisis de Iran Focus, esta medida, acompañada del bloqueo estadounidense, supone pérdidas diarias estimadas en 435 millones de dólares, que podrían acumularse hasta 13.000 millones mensuales.

Además del impacto inmediato en las exportaciones petroleras —que representan el 80% de los ingresos estatales—, con la neutralización de la isla de Kharg y la paralización de la producción por problemas de almacenamiento, el país se enfrenta a daños a largo plazo que podrían restar 500.000 barriles diarios de capacidad futura, equivalentes a 15.000 millones de dólares anuales.

Internamente, la desvalorización del rial —alcanzando 1,3 millones por dólar— y la inflación de alimentos al 105% en febrero han generado presiones extremas sobre la población y el régimen. Expertos advierten que la resistencia económica es insostenible y temen una hiperinflación terminal.

Frente a este panorama, voces influyentes dentro de Irán, como el exvicepresidente Mohammad Javad Zarif, abogan por negociar límites al programa nuclear y reabrir el estrecho a cambio del fin de sanciones, buscando evitar mayor destrucción social y económica.

¿Cuánto tiempo podrá la economía iraní, devastada por la guerra, resistir el bloqueo...