2 de junio de 2026, 5:19
El precio del oro en Dubái sufrió este lunes una caída significativa, con descensos de más de 11 dirhams por gramo, impulsado por una fuerte presión vendedora ante la fortaleza del dólar y las persistentes expectativas de tipos de interés elevados. El oro de 24 quilates cerró a 536,25 dirhams por gramo, frente a los 547,5 dirhams del pasado viernes, mientras que el de 22 quilates bajó por debajo de los 500 dirhams, situándose en 496,5 dirhams por gramo.
El oro al contado se ubicó en 4.467 dólares la onza, con un descenso del 1,23%, tras tocar mínimo cercano a los 4.451 dólares debido a la escalada de tensiones en Oriente Medio, que ha incrementado la incertidumbre sobre la inflación y adelantado la expectativa de una política monetaria restrictiva por parte de los bancos centrales.
El director de inversiones de Century Financial, Vijay Valecha, explicó que el metal precioso sigue bajo presión por la fortaleza del dólar y los riesgos geopolíticos en Oriente Medio, que mantienen la volatilidad en los mercados energéticos. Aunque el aumento del precio del petróleo podría favorecer la inflación —tradicionalmente positivo para el oro—, también refuerza la idea de que la Reserva Federal mantendrá su política restrictiva, lo que genera un panorama bajista para activos como el oro.
El oro al contado se ubicó en 4.467 dólares la onza, con un descenso del 1,23%, tras tocar mínimo cercano a los 4.451 dólares debido a la escalada de tensiones en Oriente Medio, que ha incrementado la incertidumbre sobre la inflación y adelantado la expectativa de una política monetaria restrictiva por parte de los bancos centrales.
El director de inversiones de Century Financial, Vijay Valecha, explicó que el metal precioso sigue bajo presión por la fortaleza del dólar y los riesgos geopolíticos en Oriente Medio, que mantienen la volatilidad en los mercados energéticos. Aunque el aumento del precio del petróleo podría favorecer la inflación —tradicionalmente positivo para el oro—, también refuerza la idea de que la Reserva Federal mantendrá su política restrictiva, lo que genera un panorama bajista para activos como el oro.
