miércoles. 24.04.2024

Israel llevó a cabo ataques secretos contra dos importantes gasoductos iraníes esta semana, amenazando el suministro de energía a millones de personas en todo el país, informó el New York Times.

Los ataques afectaron simultáneamente varios puntos a lo largo de los dos gasoductos en las provincias de Fars y Chahar Mahal Bakhtiari, y la interrupción del flujo de gas natural afectó a hasta cinco provincias.

No está claro si se utilizaron drones o explosivos para llevar a cabo los ataques, pero colaboradores locales parecen haber estado involucrados, dijeron los expertos, añadiendo que las acciones de Israel representaron una importante escalada en su estrategia contra Irán.

Un analista de seguridad radicado en Roma, Shahin Modarres, declaró que "esto demuestra que las redes encubiertas que operan en Irán han ampliado su lista de objetivos más allá de los sitios militares y nucleares. Es un gran desafío y un golpe a la reputación de las agencias de inteligencia y seguridad de Irán”.

Israel lleva mucho tiempo librando una campaña encubierta contra Irán basada en atacar las capacidades nucleares y la infraestructura petrolera del país, lo que implica asesinatos de científicos y ataques cibernéticos.

Pero los ataques a la infraestructura de gas natural fueron un plan deliberado para “agitar el descontento interno”, señaló el ministro de Petróleo de Irán, Javad Owji.

"El plan del enemigo era interrumpir completamente el flujo de gas en invierno en varias ciudades y provincias importantes de nuestro país" mediante "sabotaje y ataques terroristas", añadió, sin culpar directamente a Israel.

Owji dijo que su Ministerio había enviado equipos técnicos para evaluar y reparar los daños y que el servicio se había restablecido rápidamente.

Un funcionario occidental manifestó al New York Times que aunque el daño fue reparado, la escalada sirvió como una advertencia "simbólica" a Irán sobre las capacidades de Israel.

Los expertos creen que los ataques inutilizaron alrededor del 15% de la producción diaria de gas natural iraní. Los dos gasoductos, que recorren unos 1.200 kilómetros, transportan gas desde el sur del país hasta los principales centros urbanos más al norte, incluidos Teherán, Isfahán y Astara, en la frontera con Azerbaiyán.

El analista senior de energía de Kpler, Homayoun Falakshahi, explicó que "el nivel de impacto fue muy alto porque se trata de dos oleoductos importantes que van de sur a norte. Nunca hemos visto algo así en escala y alcance”.

Un funcionario del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, que habló bajo condición de anonimato, reveló que las patrullas exploran regularmente los oleoductos y toman descansos asignados. Los atacantes habrían necesitado conocer los tiempos de descanso para realizar los ataques, lo que sugiere la participación de colaboradores locales, añadió el funcionario.

No se reportaron víctimas por los ataques. Las publicaciones en las redes sociales mostraron a los lugareños corriendo a las calles después de las explosiones por la mañana temprano.

Los hechos se producen en medio de crecientes tensiones entre Irán –y su red de milicias aliadas en la región– e Israel y Estados Unidos, los cuales han llevado a cabo ataques contra grupos respaldados por Teherán en Siria e Irak en los últimos meses.

Israel, responsable del sabotaje de gasoductos iraníes según el New York Times
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