domingo. 25.09.2022

La ONU pide el alto el fuego en Yemen tras la toma de una ciudad estratégica por los rebeldes

Los hutíes están ahora más cerca de la vecina provincia petrolera de Marib, principal bastión de las fuerzas gubernamentales
En la foto de AFP, Martin Griffiths a su llegada a Saná el 24 de noviembre de 2018.
En la foto de AFP, Martin Griffiths a su llegada a Saná el 24 de noviembre de 2018.

El enviado especial de la ONU para Yemen, Martin Griffiths, pidió este sábado el cese de hostilidades en el norte de Yemen, donde la violencia se ha recrudecido después de que la semana pasada los rebeldes hutíes tomaran el control de la estratégica ciudad de Al Hazm, fronteriza con Arabia Saudita.

"Reitero mi llamamiento para un cese inmediato e incondicional y el comienzo de un proceso de desescalada integral, inclusivo y responsable", escribió Griffiths en Twitter después de reunirse con las autoridades del Gobierno de Abdo Rabu Mansur Hadi en Marib, principal bastión del Gobierno reconocido internacionalmente.

La ciudad de Al Hazm, capital de la provincia de Al Yauf y fronteriza con Arabia Saudita, fue tomada el pasado 1 de marzo por los rebeldes yemeníes tras semanas de combates contra las fuerzas gubernamentales respaldadas por la Coalición saudí que apoya al Gobierno de Hadi.

“Yemen se encuentra en una coyuntura crítica; o silenciará las armas y reanudará el proceso político, o volveremos a entrar en un conflicto a gran escala ”, aseveró Griffiths.

La toma de Al Hazm supuso un importante golpe al Gobierno de Hadi y la coalición, puesto que dejó a los hutíes más cerca de la vecina provincia petrolera de Marib, principal bastión de las fuerzas gubernamentales y a la que huyeron miles de personas por el recrudecimiento de los combates en Al Yauf.

"Marib ha sido un refugio para cientos de miles de yemeníes desplazados. Justo la semana pasada, miles de familias llegaron aquí huyendo de los combates en Al Yauf. Las partes deben asegurarse de que Marib seguirá siendo un refugio, no el próximo epicentro de la guerra", dijo Griffiths.

Asimismo, apuntó que "las aventuras militares y la búsqueda de ganancias territoriales" por parte de los rebeldes hutíes son "inútiles".

El conflicto yemení estalló en 2014, cuando los rebeldes ocuparon la capital, Saná, y otras provincias del país y expulsaron al presidente Hadi, hoy exiliado en Arabia Saudita.

Arabia Saudita y sus aliados árabes intervienen militarmente en el conflicto desde marzo de 2015 para tratar de derrotar a los hutíes, apoyados por Irán, y restituir al dirigente exiliado.

En palabras de la ONU, el conflicto del Yemen es el peor desastre humanitario del planeta y alrededor del 80 % de los cerca de 30 millones de habitantes del país necesitan alguna necesidad básica, mientras que más de la tercera parte precisa asistencia internacional para poder comer cada día.

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